«Todo pensamiento lĂłgico se reproduce en lenguaje abstracto sub specie aeterni. Pensar de este modo la existencia equivale a omitir la dificultad, es decir, la dificultad de pensar lo eterno en proceso de devenir, algo que uno, sin duda, estĂĄ obligado a hacer, puesto que el pensador mismo se halla en proceso de devenir. SĂguese de esto que pensar abstractamente es mĂĄs sencillo que existir, a menos que por existencia se entienda aquello que usualmente piensa la gente, algo como ser una especie de sujeto. Tenemos aquĂ nuevamente un ejemplo de cĂłmo es que el mĂĄs simple deber es tambiĂ©n el mĂĄs difĂcil. Se piensa  que existir no es mucha cosa, mucho menos un arte. Es obvio que todos existimos; pero pensar abstractamente -eso ya es algo relevante. Pero existir verdaderamente, es decir, dejando que la conciencia penetre en la propia existencia, siendo simultĂĄneamente eterno, incluso mĂĄs allĂĄ, por asĂ decirlo, y no obstante presente en ella en un proceso de devenir -eso es lo verdaderamente difĂcil.»
SĂžren Kierkegaard: Postscriptum no cientĂfico a las Migajas FilosĂłficas. Universidad Iberoamericana, A. C., pĂĄgs. 309-310. MĂ©xico, 2008.
TGO
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