Las ampliaciones satisfacen más cuando los positivos directos resultan demasiado pequeños
La mayoría de las cámaras modernas dan fotos de muy reducidas dimensiones. Hasta en un tamaño como el de un cuarto de placa (8,2 x 10,8 cm), las personas, y otros detalles, salen extremadamente pequeños. Y no digamos nada del de 6×9 cm, que es el mayor tamaño que se suele emplear hoy. De aquí que muchos aficionados quedan asombrados al ver en ampliación una porción de uno de sus propios negativos. Les cuesta creer que aquella fotografía sea obra suya.

















