Te dejo y no es porque ya no te ame, es porque te di mi mejor versión, alma, cuerpo y corazón, y haberlo hecho me consumió.
No estamos destinados por mucho que lo quise forzar. El destino fue tan hijo de puta que me presentó a alguien que me aniquilaria con su indiferencia.
Te dejo. Si.
Porque me obligaste a elegir entre amar(te) y amar(me), nuestras vidas jamas encajaron, cuando estábamos juntos sentía que mi vida se me escapaba entre los dedos. Y aunque intente mil veces buscarle una solución, siempre me convencias que sólo vos podrías tomar esa decisión.
Te dejo; porque no es justo permanecer al lado de alguien que sabe que daría mi vida por él y que actúa como si no le importara que esté o no en la suya.
Te dejo porque lejos de sentir paz me sentía en guerra conmigo, era nadar contra la corriente, agotando siempre toda mi energía.
Te dejo; porque al cuidar más tu fragilidad que la mía, me termine rompiendo, y a fin de cuentas de vos me lleve la peor versión.
Me pusiste tantas veces al límite que ya no puedo más, abusaste de mi paciencia pero sobre todo de mi amor, simplemente nuestro tiempo culminó.
Jamás pensé que sucedería, lo veía imposible, te amé con cada fragmento que quedaba de mi corazón. Me estabas destruyendo y parecia que disfrutas de ese espectáculo.
Te dejo; porque si me quedo con vos, acabarás con lo poco que queda de mí y no hay nada más doloroso que el silencio de una persona que te ama eligiendo irse, porque amarte a vos hace que ella se pierda.
Te dejo; porque jamás vas a poder dimensionar cuánto te amé y cuánto amor me costó dejarte ir, porque tú corazón; no tiene capacidad para tanto.
Te dejo; porque te amé incluso cuando no me elegías, cuando me hacías llorar por tus actitudes o por la falta de ellas, te amé sabiendo lo complicado y difícil que era amarte, estar con vos, te amé sabiendo de tus desaires y de tu desinterés, con tus mil defectos, tus mil y un mentiras y con todas esas palabras que me destruían.
Te amé aunque me llenaste de inseguridades, me rompiste el alma, y luego de eso me hablabas como si yo fuese la culpable. Te dejo, sí, yo grité; lo que vos por cobarde quisiste hacer en silencio.
Créditos: Pipina 2.0 ♡



















