Sé que no te voy a tener jamás.
Que mi vida acabará un día en el mar, y que tú no vendrás a salvarme.
Que tal vez me recuerdes sin emocionarte.
Y me hundiré en el silencio, sin importar a nadie.
Solo quedará en el aire la brisa que pueda traerte un poco de este tiempo irreversible.
Y aun así… yo te seguiría buscando.
Porque amar es también permanecer.
















