Estaba tan cansada del trabajo, no querĂa salir de verdad me estaba arrepintiendo de prometerle a Sunhye que saldrĂamos de fiesta esta noche.
Me quite mis tacones y traje de oficina para arrojarme sobre mi colchĂłn, tratando de acumular energĂa para estĂĄ noche. Me quede ahĂ un buen rato hasta que vi mi alarma de las 07:00 pm, Sunhye me recogerĂa a las 9:00 pm ya tenĂa que arreglarme.Â
Sin ganas me levante en ropa interior para buscar entre mi ropa un vestido un poco corto de color negro de tirantes, me coloque unas plataformas para no cansarme, y una chaqueta negra esta tenĂa bolsillos con broche asĂ que no llevarĂa un bolso. Mi telefĂłno empezĂł a brillar con el rostro de mi amiga, bufĂ©.
- Si, si ya voy - Le colguĂ©, cerre mi departamento y baje para entrar en el auto de Sunhye. Ella estaba demasiado emocionada, se la pasaba hablando de su princĂpe azul y no se que diablos.
Llegamos a un lugar famoso, habĂa un montĂłn de gente afuera pero Sunhye me tomo de la mano emocionada hasta llegar con dos grandes hombres. Esta les susurro algo y nos dejo pasar.
- Oye! espero que no nos hayas comprometido, ehâ - comente sorprendida por los conectes de mi amiga, estĂĄ rio y me abrazĂł.
- Ou ya te faltaba salir! - jalo mi mejilla- Iré por algo de tomar, ya sabes si pasa algo grita mantequilla, cool? - me pregunto emocionada.
- Cool - le sonreĂ y la vĂ perderse entre la multitud, la mĂșsica no era tan mala, no tomo mucho asĂ que decidĂ ir de centro a la pista de baile.
Estaba bailando y prontĂł aparecĂo Sunhye espantandome.
- Ya! no hagas eso - la empuje y estĂĄ sonrĂo malvada.
-Hay alguien mirandote desde hace un buen rato - comento tomando un sorbo de su bebida con ojos picaros volteando a una mesa con varios chicos en una esquina. Mi mirada cruzo con un rubĂo de pelo algo largo, me sonroje a lo lindo que era y volteĂ© mi mirada.
- Y qué quieres que haga? - me encogà de hombros.
- Hagamos una apuesta, si lo besas ganas, si no pierdes - comento poniendose la mano en la cadera. - Si ganas, te invito el almuerzo y te llevo a tu casa toda la semana - extendio su mano.
Me ahorrarĂa muchisimo tiempo.
- Pero si yo gano tu invitas el almuerzo, trato? - divertida tome su mano y le guiñe el ojo.
- Tu mira y diviertete - le dije llena de confianza, se fue a sentarse donde pudiera ver, comencĂ© a bailar mĂĄs sensual y de vez en cuando lo miraba, el solo tenĂa levantada una ceja. Reto aceptado, vi como se levantaba e iba a la barra, fuĂ para captar su atenciĂłn.
Me senté en un banquillo libre a un lado de el, pero lo ignore.
- Hey, ¿Me puedes dar un vodka? - Comente acostandome un poco en barra haciendo que mi trasero resaltarå, el chico de la barra me guiño el ojo y empezó hacer mi trago.
- ÂżEres bailarĂna? - Una voz algo gruesa llamĂł mi atenciĂłn, el chico rubio me miraba curioso.
- Ehm no - reĂ un poco confundida- ÂżPor?
- Bailas muy bien - comento lo Ășltimo dando un vistazo a mi cuerpo, yo solo alcĂ© mi ceja divertida mientras me cruzaba de brazos.
- ÂżY tu, bailas? - pregunte recibiendo mi trago y dandole un sorbo.
-Se podrĂa decir- ladeo su cabeza sonriendome.
- No te creo - Solte una sonrisa divertida.
- ÂżNo? ÂżQuĂ© tal si te lo demuestro? - se habĂa acercado a mi, lo suficiente para ponerme nerviosa -ÂżDeberĂamos ir? - comento alzando su mano como invitaciĂłn para ir.
- De acuerdo - sonreĂ mientras tomaba su mano,y entrebamos entre la multitud, la mĂșsica resonaba tanto que vribraba el suelo. El puso sus manos sobre mis caderas, sentĂa que por su firme agarre mis piernas me iban a fallar, baile al ritmo de la mĂșsica y decidĂ darme la vuelta donde mi espalda estaba pegada a su torso. El alcohol me estaba haciendo demasiado efecto, todo iba bien hasta que llego un maldito borracho.
EstĂ© me tomo de la muñeca y me jalo hacĂa el.
- Vamos amigo, comparte a esté tesoro - me abrazó a él, y yo trate de empujarlo.
- SueltalĂĄ idiota - comento serio el rubĂo como si lo estuviera apuñalando con la miraba.
- No lo creo, me i- habĂa aprovechado que estaba distraĂdo, le pise el pie con fuerza para despuĂ©s darle un puñetazo en la cara. Vi como el ebrio se cayĂł agarrandose la cara, yo solo sentĂ un horrible dolor en mi puño y lo agarrĂ© con fuerza. SentĂ unos abrazos cubrir mis hombros, era el rubio.
- Ya, ÂżEstĂĄs bien?- tenĂa sus cejas levantadas yo neguĂ© mientras apretaba mi mano, tenĂa ganas de llorar - Ven, vamonos antĂ©s de que esta basura vuelva a molestar - le habĂa dado una patada en el estĂłmago cuando el ebrĂo estaba en el suelo y todos estaban viendo. Por el dolor y la pequeña ebriedad que tenĂa se me habĂa olvidado totalmente que habĂa venido con mi amiga Sunhye. Una brisa de aire frĂo estampo contra mi cuerpo, sintiendo un alivio.
- ¿Te duele mucho? - comento el chico revisando mi puño con cuidado, quede hipnotizada con esa hermosa vista, tarde en reaccionar y un sonrojo me delataba.
- SI, ehm, jeje, bueno no lo se - hice un puchero, tal vez estaba un poco consiente pero estaba haciendo cosas son controlarlas, estĂ© sonrĂo con ternura al ver mi puchero.
- Ven, te ayudo a curarte - tomo mi mano y caminamos a un auto negro, me abrĂo la puerta y me puso el cinturĂłn, cuando lo hizo su rostro quedo muy cerca del mĂo, Dios! estaba demasiado tentada por esos lindos labios, sentĂa que la gravedad me atraĂa a el, el aclaro su garganta y cerro la puerta. Suspire pesadamente. El se subĂo y condujo a la farmacia mĂĄs cercana.
- Quedate aquĂ, ya vuelvo - me sonrĂo y lo vi bajar. Me quede mirando a un punto en la calle hasta que el recuerdo de mi amiga me habĂa llevado, al inicio me alarmĂ© pero luego pensĂ© que ya la verĂa mañana, o llegando a casa le mandarĂa mensaje ya que deje mi celular allĂĄ.El sonido de la puerta cerrandose me saco de mi transe.
- Listo, no se mucho sobre estĂ© tipo de heridas pero la chica me comento que un parche te ayudarĂa - me paso una cajita.
- Oh! eres muy amable, dios tengo tanta pena - me queje cubriendome la cara ya me habĂa puesto mi parche.
- No digas eso, es la primera vez que veo que una chica golpeé tan fuerte a un ebrio, digo lo dejaste en el suelo - comento divertido dandome animos.
- ¿Tie- Tienes hambre? - maldita sea, por qué diablos tartamudé, a él le dio gracia y lo pensó por un tiempo.
Estå es la primera parte, mañana subiré la otra :3 espero les guste!