¡Una NAvidad FelIZ!
El pasado lunes 5 de diciembre unos compañeros y yo fuimos a una casa hogar a realizar una posada llena de actividades y diversión a los niños que se encontraban ahí.
Llegando acomodamos todo en sus respectivas bases y cuando empezó, les pusimos una actividad de integración. A mí me toco ser líder de equipo junto con una compañera, juntas nos aprendimos el nombre de los niños de nuestro equipo y ellos el nuestro. Después, dimos inicio a una pastorela, mi papel fue ser una diabla. Me dieron muchos nervios, pero aún así, fue el mejor acto de toda la pastorela. Luego dimos inicio al rally, mi equipo quedó en séptimo.
Al final, terminé demasiado cansada, pero valió la pena porque estar con niños pequeños de alguna forma te contagian su felicidad e inocencia. Espero que el siguiente año se repita esta experiencia, aunque lo más probable es que sea con otra casa hogar.











