Marzo fue increíblemente bueno conmigo en muchos aspectos pero sobre todo con mi cuerpo.
Este mes después de más de un año mi cuerpo decidió comenzar a reaccionar y mis hormonas están por fin siendo “normales”.
Después del embarazo de Emm, obvio sabía que todo cambiaría en mi cuerpo, estaba alerta sobre los cambios que vinieran pero lo que sucedió terminó sobrepasándome, mi primera menstruación regular se presentó en octubre 2021 diez meses después del nacimiento de Emma y aunque hay otro tema de por medio y no sólo fue el tema del nacimiento de ella todo en mi cuerpo era descontrol y me esforcé, me he estado esforzando para ayudar a mi cuerpo y a cada sistema afectado a regularse, estar sano y trabajar de forma natural pero todo seguía igual, mi SPM se convirtió en SDP (síndrome distrofico premenstrual) que a grandes rasgos afecta el carácter, las emociones y el cuerpo ¿de que forma? Puedo resumirlo así:
Cada mes existía el terror de peleas con mi esposo, peleas extremas por cualquier cosa e incluso por nada, sentimientos de culpa, ira incontrolable, tristeza y llanto de la noche a la mañana, mucho dolor pélvico, inflamación, retención cañón de líquidos, cólicos intensos, sangrado abundante por más de 8 días entre otros detalles. Como ya lo había mencionado desde Agosto 2021 comenzamos con terapia de pareja porque estas peleas estaban muy cañonas y no era común en nuestra relación, el terapeuta nos decía que sólo tenemos errores de comunicación (es verdad) pero los estamos trabajando y entonces yo no entendía por qué las peleas tan grandes siempre, entonces el nos sugirió que podría ser un tema hormonal, comencé a observar mi ciclo, mi carácter, mis problemas… eran cíclicos igual que mi SPM fue entonces que descubrimos que en efecto las hormonas estaban vueltas locas y en ese tema no se pueden combatir hormonas con más hormonas, todo se resumía a hábitos, alimentación, rutinas, terapia y esperanza…
Este mes pasado después de tantos meses noté como mis síntomas bajaron, no hubo tanto acné, no hubo dolor, pude controlar la mayoría de las veces mi carácter y casi me libro de las peleas, si hubo pero siento que cada vez irán mejor. Hoy quise tomar este momento para recordarme lo importante que es persistir, buscar soluciones, orar por paz y sanidad, saber que si un cuerpo no es sano también puede afectar tu mente y tus sentimientos.
Se que sanidad seguirá llegando a mi vida, a mi familia, a mi matrimonio y a mi cuerpo, casi sentí que mi vida tendría que ser así para siempre, casi me rindo pero una vez más SU gracia me alcanzó.