¿Quién eres?
Yo no te voy a mostrar quién soy. No te molestes en buscarme por aquí. No tengo ninguna fotografía, ninguna imagen, ningún dibujo de mi rostro. Porque, como bien sabes, no soy nadie. Aquí nadie me conoce. ¿Para qué? ¿No te intriga quién soy? Mejor así. Yo no soy nadie, no pertenezco de ninguna parte.
Oye, tú, ¿qué es el amor? ¿Cómo crees que se debe manejar? ¿Se puede manipular? ¿Engañar? Eh, ¿por un momento te has creído que voy a engañar? No, ni siquiera sé lo qué es. Soy la negación, la oscuridad, la soledad... es aquí dónde no vas a encontrar sus significados. Aquí no hay una enciclopedia para este lado oscuro. No existe.
Y... ¿La felicidad? ¿Qué es esto? ¿Duele? ¿Se come? ¿Cómo se hace esto?
¿Sabes? Aquí hay dolor, no hay más que dolor y tristeza. Oh, acuérdate que soy el lado oscuro, no hay nada que te pueda iluminar. Quizás no es de tu gusto, o quizás soy de tu tipo porque tú, y solo tú, puedes entenderme, o puedes sentirte identificado/a...
Yo hablo contigo, pero cuando me apetezca... Y quizás no sea cada día, porque también me molesta las cosas pegajosas... Pero aunque no esté cada día, puedo acompañarte. Pero no te lo aconsejo... No soy una buena persona para ti.
¿Queé... por qué? Porque yo puedo ser tu lado oscuro, pero tu te responsabilizas de tus acciones, no mis acciones. Aún así, no estás solo/a.
Recuérdalo, no estás solo/a.
















