Hay momentos en los que una mujer encuentra ese punto intermedio entre ser lo que quiere y ser lo que los demás esperan, personalmente, hasta hace un par de años yo no habÃa buscado estar al cien conmigo misma, ya que las demandas familiares y escolares siempre van a denotar exigencias sociales donde una adolescente no puede tener una identidad completa (y no es malo, puesto que forma parte de la educación formal). Mas en el último par de años, me he dedicado a darme atención a mi misma, seguir mis ideales en cuanto a gustos personales como sociales, además de encontrar mi identidad fÃsica para (según yo) destacar de entré la sociedad y formar parte de un rebaño de gente que sólo imita a los demás para encajar en un estereotipo forjado en una cultura machista que quieren volverla feminista y no ecuánime; todo esto me lleva a analizar ¿estoy haciendo bien con mi vida? ¿No he malgastado tiempo, dinero y espacio? Y lo primordial ¿Realmente soy feliz con lo que hago? Tras haberme hecho estas preguntas, decidà hacer mi FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) para darme cuenta si necesitaba un cambio o ver si voy por un camino óptimo; afortunadamente aparecieron más fortalezas y oportunidades en mi análisis, pero sucesivamente fueron las amenazas las que resaltaron de entre los dos aspectos negativos... Decidà darme a la tarea de cambiar ciertas actitudes y cambiar mis áreas de confort, fue asà que conseguà un trabajo, para no sentirme apresurada al terminar la carrera para comenzar a laborar, pero también decidà volver a abrirle las puertas a los sentimientos; en si nunca me he negado a ellos, pero si marcaba ciertos lÃmites en los cuales terminaba cayendo una rutina de sexo casual y nunca formalicé nada. Actualmente hoy tengo un pretendiente, que sino es el más guapo, el más adinerado, el más inteligente, si es alguien con quién puedo mantener una conversación y no me aburre o me hastÃa. Además de ser alguien que pertenece a una clase social aparentemente muy lejana a la mÃa, aún cuando yo también pertenezco a la clase media, la diferencia es sólo el tipo de edición que se nos dio, y todo por la zona en la que creció cada quién. El punto es; aún cuando ya habÃa restaurado ciertas áreas de conflicto en mi vida y asegurado logros, lamentablemente hay una etapa en la vida en que se necesita un compañero (refiriéndome a un ente que acompañe, no hacia el género) que sea participe en varias actividades y se acople a tu rutina, y que sea recÃproco todo esto... Y con el orgullo en la mano, debo confesar que hay cierta ilusión y esperanza en que está relación sea fructÃfera. Para concluir, estoy en proceso de identificación de este sentimiento, les seguiré platicando.