Hoy escuché algo muy bonito, de una Maestra e historiadora de Danza. Ella dijo:
"Yo hago la revolución. Y quiero invitarlos hoy a hacer la revolución conmigo, con la excusa de la danza y el movimiento y con razón en el amor.
La revolución tiene sentido si la hacemos juntas, con amigas y desde dónde estés."
- Brigitte Potente.
Palabras más palabras menos, de lo que hablamos como acción primigenia de revolución, saco la siguiente reflexión:
"Así como sostenemos al abrazar, y lo hacemos desde el corazón. Los brazos se conectan con el corazón, parten desde allí y se extienden hacia el mundo, hacia el otro.
Cuando sostienes, cuando acaricias, cuando tocas, cuando abrazas, sostienes con los brazos y acoges desde el corazón, es desde ahí de dónde se conecta con la otra persona y desde ahí donde nace la revolución."
Así, la danza y el movimiento es forma de libertad. La revolución necesita de la libertad, y su objetivo y origen es el amor.
(acúsenme de lo que quieran, de hippie, romántica, soñadora, demente o revolucionaria, mucho gusto, me presento, esto soy).














