La visceralidad in crescendo de Loma Prieta
Ciudad de México.- Fue con “Uniform”, su oda de dos minutos a la autonomía solipsista, que el grupo Loma Prieta concluyó su reciente presentación en el Foro Bizarro, y de paso, su breve gira por México.
Casi seis años han pasado desde aquella primera gira en el país, en que los de San Francisco comenzaron a forjarse, de vivo grito, una base de seguidores en la escena subterránea.
Por aquel entonces, con su álbum I.V. bajo el brazo, un tratado explosivo de nihilismo, sobrecargado de disonantes guitarras y frenéticos cambios de ritmo, el cuarteto conformado por Sean Leary, Brian Kanagaki, Valeriano Saucedo y Jake Spek (en ese tiempo), parecía estar cabreado con todo el mundo, pues mantuvo una actitud fría y distante, sin cruzar palabra con nadie de la audiencia. Al menos esa impresión me dieron cuando los vi en su presentación en Colima, aunque cabe decir que esa noche Loma Prieta había tenido dificultades en la carretera desde Guadalajara, que los hizo llegar al lugar hasta las 11 de la noche.
Pero, más allá de la actitud, de esa gira y de Loma Prieta seguro se recuerdan los explosivos y brevísimos sets, de entre 30 y 25 minutos de duración, lapso en que los de Frisco son capaces de exponer de qué van y dejar a su público extenuado y satisfecho, luego de hacer catarsis.
Salvo algunas presentaciones veraniegas en Europa en 2018, los integrantes actuales de Loma Prieta no habían estado de gira desde septiembre de 2017, cuando se lanzaron a las autopistas de Suecia y Dinamarca junto con No Omega. Pasa que en ese tiempo inactivo para el grupo, el guitarrista Sean Leary y James Siboni (bajista integrado a Loma Prieta desde 2015) lo invirtieron en sus proyectos paralelos Lord Snow y Bane, respectivamente. De modo que esta breve gira por México en compañía de los poblanos Joliette, bien pudo servirles para retomar ritmo y condición, de cara a la próxima gira que tendrán por su país en el verano.
Con Self Portrait, Loma Prieta se alejó un poco de ese sonido frenético que había plasmado a lo largo de su discografía, que acentuaron y dominaron en I.V., de manera que cuando interpretaron los temas “nuevos” en Foro Bizarro, como “Net Gain”, “Black Square”, o incluso “Merciless”, que resulta bastante movido, adhoc para hacer pogo, la experiencia fue más bien contemplativa.
El duelo de disonancias entre las guitarras Leary y Kanagaki ahí estaban, sí, pero el público se mantenía, hasta cierto punto, en calma. ¿Será que el grupo estaba cansado?, hay que considerar que esta minigira constó de cuatro fechas seguidas, que los llevó además por San Luís Potosí, Guadalajara y Puebla, con el desgaste que implican las horas de carretera. O tal vez la reacción fue así porque, realmente, era la oportunidad de escuchar el nuevo material.
Llamó la atención que el grupo no haya tocado “Love”, que lanzaron como single y hasta video le hicieron.
Sin embargo, esto resultó ser la primera parte del breve set de esa noche de domingo, y fue hasta que sonaron bombazos conocidos, como “Trilogy 4 – Momentary” o “Torn Portrait”, que comenzó a subir la temperatura en el foso, como si la visceralidad de la presentación hubiese ido en un volátil crescendo.
Gente nadaba sobre gente y la intensidad se desbordaba en el escenario, al punto que Siboni se animó a lanzarse mientras la catarsis alcanzaba su punto más álgido con el hit “Fly by Night”, que suponía el final de la velada. Pero la audiencia quiso más, de hecho quería mucho más (a veces uno quisiera que tocadas como ésta fueran más extensas, pero no tocan máquinas), e insistió para conseguir el encore.
Se oyeron voces con el estribillo “No love, no hope, no fucking change” y Loma Prieta no pudo obviarlo, ni negarse. Incluso Brian Kanagaki, que le había dejado por completo las labores de gritón a Leary (¿acaso estaba afónico?), se animó a tomar el micrófono para la última descarga, en la que el público le acompañó gritando la letra, y hasta hizo la guitarra a un lado para tirarse sobre la gente, en un final apoteósico.
Loma Prieta en Foro Bizarro 03/03/2019
Actos teloneros: Joliette, AMBR y Annapura