Érase 1984, y en España aparecía un álbum debut que trajo a nuestros oídos una de las canciones más icónicas de la década ochentera que, sin exagerar, diré que seguirá viva por muchas, muchas décadas más. El álbum: «Mil Siluetas»; la banda: La Unión.
Éste disco, producido por el mismísimo Nacho Cano (quintaesencia de Mecano y compositor prolijo y excelso al cual le tengo particular admiración), fue la 'opera prima' que la agrupación liderada por la voz de Rafa Sánchez presentaba al mundo. Entre sus surcos, canciones como "Sildavia", "Sangre entre tú y yo" o "La Niebla" nos daba idea del horizonte musical de la agrupación, pero sin duda, "Lobo hombre en París" fue no sólo el hit más emblemático del disco sino de la producción musical de la banda hasta la fecha, a pesar de tener álbums más maduros e interesantes artísticamente como «4x4» (1985) o «Vivir al este del Edén» (1988). La Unión, a pesar de no mantener record de ventas y pasear constantemente en ámbitos comerciales, se ha mantenido creando nuevas canciones hasta el año 2010, que sacó su disco «Big Bang», y he de confesar que hasta ese punto les he seguido el rastro.
Retomando "Lobo hombre...": si sólo se escucha la letra porque sí, resulta tan lisérgica como surrealista y aún así, caemos rendidos a la melodía y terminamos aullando en plena pista de baile, pero los versos de "Lobo hombre..." tienen una historia que no todos conocen:
En 1947 apareció en Francia una obra que comprendía varios relatos de terror–fantástico, que lindaba con lo extravagante y aplicando la máxima de Borges: "Nada es imposible". La obra era "Le loup garou" (El lobo hombre), escrita por el escritor y músico Boris Vian, como pueden imaginar narraba en el cuento que da título la desventura del lobo negro vegetariano (sí, leíste bien, vegetariano) llamado Denis, habitante del Bois des Fausses–Reposes y que gustaba entretenerse viendo a los humanos y sus actividades, en especial, de molestar a los amantes que paseaban por el bosque de Fausses–Reposes. Es en una noche de agosto, bajo la luz de luna llena y a la medianoche, que el travieso Denis decide molestar a Etienne Pample, mago de Siam que se hallaba con la mesera Lisette dando rienda a su pasión, por lo cual, ofuscado por la interrupción, entra en querella con el lupino, mordiéndole en una de las junturas y haciéndole huir hacia la caverna que le servía de guarida. Días pasan, días vienen, y Denis sale de su cueva, descubierto por los hombres... para darse cuenta que se ha convertido en uno de ellos. Desnudo y asustado, Denis busca ropajes, mientras poco a poco va asumiendo su nueva condición y apariencia, coligiendo (en su calidad de lobo de alcurnia ilustrado y cultileído) que todo se debe a una maldición del mago de Siam, y decide buscarlo en la ciudad (Paris), desarrollando unas cuantas actividades que le permiten unas monedas y tener un encuentro con una dama en un hotel —que termina siendo una meretriz y ladrona—, llegando el buen Denis a pelear con los proxenetas que le guardaban a ella, ser perseguido por la policía y terminar convencido por los uniformados de que la ciudad no es lugar para él y que retorne al bosque, lo cual acepta, montando su amada bicicleta, mientras asume que no tendrá arreglo a su metamorfosis y ya no es más el lobo aceptado en el bosque, ni el humano que pueda vivir en la ciudad. No olvidemos que a diferencia del clásico cuento de terror, no es un hombre volviéndose lobo (Werewolf), sino al revés (lo que en conceptos fantásticos se denomina Wolfwere).
Por ese trasfondo existencialista y lúdico a la vista, "Le loup garou" se convirtió en la columna vertebral de esta canción homenaje a la obra de Vian, dando así mayor sentido a versos como "♪ Sorprendido, espiando / el lobo escapa aullando y / es mordido / por el mago del Siam ♪" o como "♪ Rueda por los bares del boulevard / Se ha alojado en un sucio hostal ♪", dentro de acordes indie pop con un bass line que le daba el toque oscuro y grave, manteniendo el beat al borde de lo gótico.
"Lobo hombre en Paris" no sólo se convirtió en la canción inevitable e ineludible del repertorio de La Unión, sino que muy pocos se han animado a versionarla, debido a que se ha ganado ese sitial de "casi intocable" por otros artistas, a fin de no alterar su belleza y calidad. Por ello, si había que hacer una mejor versión de la que hizo La Unión en 1984, ese peso sólo podía caer en los hombros de... La Unión. En 2006 sacaron a la luz el álbum «Love Sessions», que no era más que versiones remix de sus mayores éxitos y, como era de esperarse, el primer track del disco fue para "Lobo hombre..." que les comparto en ésta oportunidad y del cual podrán oír no sólo la incursion de beatbox y de la consola electrónica en la versión, sino también del sonido dramático de cuerdas en su composición como violines y chelos. Bien podría decir que esta mejora sólo podía salir de sus propios creadores, y sin duda, es una de los remixes inamovibles de la playlist de Zona X.
© [ Zᴏɴᴀ X ] Lᴀʀɴ Sᴏʟᴏ
┤Lima/Perú • 16/ene./2022├