Este mes tocaba hacer una visita al llagar de Sidra J Tomás, y nos alegramos un montón. Las generaciones continúan al frente de este llagar, y José Tomás y su hijo José Arsenio, nos reciben con los brazos abiertos. Como siempre, escuchamos qué fotos querían sacar y nos pusimos a ello, pero lo mejor vino después. Cristina, la esposa de Arsenio, nos saca un plato de jamón, y allí quedamos charlando con ellos, mientras probamos toda la bodega (creo que no quedó nada por catar), y jugamos con su hija Lucía, ¡qué cría más maja! Total, unas siete horas con ellos, el trabajo más largo que hice de este tipo, ¡pero bien disfrutado! Todo para acabar comiendo a las tantas de la tarde en Casa Pepito, su famoso tablón de suprema de buey, un lugar bien conocido por la zona y en toda Asturias. Desde aquí tengo que dar las gracias a Arsenio y toda su familia por tratarnos tan tan bien, y por darnos a probar su sidra que, aunque yo no sea un experto ni mucho menos, para qué engañarnos, ¡estaba cojonuda! Si queréis saber más acerca de la historia de este llagar, podéis visitar la página de la Lloquina (Loca por la Sidra), que de esto sabe un montonazo más que yo.
Sin duda, ¡un sábado bien aprovechado! Como siempre, espero que os gusten las fotos, y ya sabéis, buscar Sidra J Tomás por los chigres, que merece la pena y mucho, o visitar a esta genial familia en el propio llagar.