Lo que me imagino cuando no estás aquí
Quiero pasar contigo todas las horas de mi día, encontrarte en la mañana al llegar al trabajo, reírme contigo de que sólo estamos ahí, sin ningún motivo específico, sólo acompañarnos.
Comenzar a trabajar, fingir que nos nos vemos y en cada oportunidad descubrirnos de reojo y reír, tener que intercambiar ideas y volver a reírnos de lo mucho que nos molestamos. Discutir por que pensamos diferente pero volver a sonreírnos para conciliar las cosas y continuar trabajando. Salir con cualquier pretexto para que el día y las calles sean testigos de lo bien que se siente la vida cuando estamos juntos, lo ligerito que se siente existir cuando me estás viendo y lo divertido que es estar platicando.
Quiero pasar contigo todas las horas de mi día, cuando toca ir a comer y dos más se nos suman y entonces las risas se multiplican pero sobre todo la tuya se convierte en una sonrisa aún más completa y me hace aún más feliz. Platicar ahora de tareas y exámenes, de ocurrencias y chistes y reír, no parar de reír...contigo la vida se siente contenta y eso me encanta, sentir calorcito en todo el cuerpo cuando veo que me miras y te imaginas lo mismo que yo me imagino mientras caminamos de vuelta al trabajo, yo también quiero eso que estás viendo.
Quiero pasar contigo todas las horas de mi día, recoger nuestras cosas en la oficina para ir a nuestra casita, si sí, nuestra casita, ir en el camino cantando y seguir riéndonos, platicando porque nunca me cansa platicar contigo, llegar y poder existir sin temores y refugiados en nuestras propias fantasías, pedir algo para cenar mientras hacemos nuestras cosas cotidianas de casa, doblar ropa, lavar los trastes, acomodar la despensa. Cenar mientras vemos alguna de nuestras series de confort, abrazarnos y quedarnos un poquito dormidos.
Quiero pasar contigo todas las horas de mi día y que llegue la noche y estar contigo también a cada minuto.














