Me llamo Javier, pero eso a pocos les interesa. Mamá me dice "pequeño"; papá, "campeón"; la abuela me dice "lagartijo"; y en el colegio todavía hay quien me llama "el nuevo". Pero en realidad no soy tan nuevo, tengo 12 años y aunque sigo haciendo uso de mi misma cara y la misma voz de cuando tenía 11, ya he comenzado a pagar el boleto de adultos cuando voy al cine.
-Javier. -Cupido es un murciélago, 1997. 11p.














