Dos huelgas generales derrocan el paquete de medidas laborales del gobierno portugués... el paquete laboral solo fue rechazado porque quienes se declararon en huelga y quienes se manifestaron lograron situar la cuestión laboral en el centro de la vida política nacional, creando así una conciencia generalizada sobre la naturaleza de la contrarreforma prevista... El protagonismo que adquirió el tema laboral restó protagonismo a las guerras culturales promovidas por la extrema derecha, totalmente artificiales (como la prohibición del uso del burka, por ejemplo) e, incluso, a la agenda antiinmigrante que venía cobrando fuerza de la mano del Gobierno... la convergencia sindical en el rechazo de la propuesta -que alcanzó su punto álgido en la huelga general conjunta de diciembre- infundió confianza a los sectores sociales susceptibles de movilizarse en estos tiempos difíciles. Así fue como el paquete laboral, además de antipopular, se volvió impopular: aprobarlo pasó a tener un coste electoral más elevado... La izquierda que se enfrenta al neofascismo y al Gobierno no debe morder el anzuelo de las guerras culturales: es hora de tomar la iniciativa junto al pueblo que ganó el viernes, la mayoría social que rechaza la precariedad (Jorge Costa)