📍 la plage de la couronne.
con la mirada perdida sobre las páginas del libro, trata de comprender cientos de letras que pasan volando por su mente cuando el recuerdo de la desaparición del príncipe heredero le atormenta. ha intentado retomar la tranquilidad (dentro de lo posible), pero mientras descansa en una tumbona a escasos minutos del atardecer, la presencia de los guardaespaldas se vuelve más notoria. ‘ si van a quedarse ahí todo el rato, deberían hacerme compañía y contarme algo; comienzo a volverme loco. ’ les habla al dejar caer el libro sobre su regazo. ‘ ¿a usted también le pusieron uno extra? ’ se dirige a la primera persona que distingue en la cercanía, además de los encargados de su seguridad. ‘ porque no consigo que hablen conmigo de absolutamente nada. ’















