Te amo… pero siempre sentà que él es quien realmente llevas en el corazón.
Cada vez que estoy contigo, siempre estás en tu teléfono, completamente metida en tu mundo.
Pero cada vez que soy yo quien te escribe, tardas una eternidad en responderme. Y cuando tomas fotos de cosas bonitas, siempre se las mandas a Ă©l primero antes que a mĂ.
Siempre la llamas a Ă©l antes que a mĂ.
ÂżEs por la diferencia horaria que lo priorizas?
¿O simplemente es porque él siempre fue tu persona?
Hubo un tiempo en el que me dijiste que podĂamos hablar mientras conducĂas de regreso a casa despuĂ©s del trabajo, y honestamente pensĂ© que lo decĂas porque querĂas hablar conmigo.
Me emocionaba tanto… te llamaba todos los dĂas, esperando ese momento como un tonto ilusionado. Pero hubo dĂas en los que ni siquiera te molestabas, y yo me ponĂa ansioso, aunque por dentro sabĂa perfectamente que estabas hablando con Ă©l.
Cuando te pregunté con quién hablabas, te enojaste conmigo.
Me dijiste que no te preguntara con quién hablabas, ni cuándo, ni qué.
Y luego, cuando te dije que siempre estaba esperando tu llamada, respondiste que no tenĂas nada de quĂ© hablar conmigo y que no te esperara.
Me doliĂł. Me doliĂł más de lo que admitĂ. Pero no querĂa molestarte, asĂ que dejĂ© de llamarte. Igual seguĂa esperando… pero sĂ© que para ti no era lo mismo.
Intento distraerme con juegos para no pensar en esto,
para no pensar en ustedes dos.
Porque en verdad envidio la relaciĂłn que tienen.
Comparten sus primeros pensamientos del dĂa.
Comparten sus fotos, sus historias, sus silencios.
Llevan media vida conociéndose.
Y yo… yo solo llegué después.
Envidio todo eso.
Ojalá pudiera ser yo quien ocupara ese espacio.
Tal vez desde tu perspectiva
suena molesto, o exagerado.
Pero te quiero muchĂsimo.
De verdad quiero saber quĂ© pasa en tu dĂa,
en tu vida, en tu cabeza.
Ojalá compartieras algo conmigo también.
Pero sé que para ti no es lo mismo, y por eso
lo Ăşnico que puedo hacer es intentar tomar distancia
para que lo que siento solo duela en silencio.
Envidio la relaciĂłn que tienen.
Dicen que solo son “amigos”, pero yo…
aunque sea tu “novio”, siento que nunca
puedo llegar tan lejos como llega él.
No importa cuánto lo intente.
Quizás soy egoĂsta, no lo sĂ©.
Solo sé que este corazón tiene tanto para dar,
tanto para amar… pero quizá llegué
demasiado tarde a tu vida.
De verdad envidio lo que ustedes dos tienen.
Y espero que algĂşn dĂa, si es que alguna vez llegas a
amarme de la misma manera
—o si no— al menos pueda encontrar
a alguien con quien yo pueda tener
lo que ustedes tienen.
Creo que pronto voy a dejar de pelear
por un lugar al que, simplemente, no pertenezco.
Te amo. Te amo sinceramente.