Between tulips and clovers
— ¿Acaso fue el trébol de la suerte, Grace? — Agregando con una sonrisa a medio labio, que le hacía sorprendente que a la primera de ese juego le llegará a tocar a la irlandesa algo como esto ¿tenía problema para con eso? En lo absoluto, aferrando la mano derecha a la de la pelirroja y le apego hacía el. — Veamos si tenemos el mismo concepto de pasión en nuestros países. —
Con una sonrisa bien amplia en labios, prefirió dejar que las acciones hablaran sobre cualquier otra cosa y se acerco para primero empezar con un suave contacto entre los labios, moviendo bien su boca, fue frotando de manera mas marcada contra la femenina, probando esa esencia tan singular que tenía, ¿cerveza irlandesa? Posiblemente.
Aunque no podía negar que el sabor de la bebida alcohólica no cambiaba mucho el disfrute que tenía ya con su boca, era claro que la pelirroja sabía lo que hacía y que la intensidad que el imprimía era respondida al momento, incluso, cuando decidió que sus lenguas comenzaran a jugar, hasta el punto que estas se enredaban una con la otra.
¿Suficiente? Por el momento, no quería ser ‘glotón’ con ello, por lo que se separo, no sin antes relamer bien la boca de la irlandesa queriendo probar por última vez ese rastro de sabor a cerveza, terminando aquello con una usual sonrisa picara en labios, como era algo usual en el holandés después de hacer una ‘travesura’
La suerte del famoso trébol, cosa que podría ser verdad o no, pero esta vez parecía que jugó a favor del holandés.
Sin decir palabra alguna, escuchando los comentarios del holandés y luego el ataque directo a sus labios, cerro ligeramente su puño que estaba apegado hacia el otro, aferrandose a la parte del pecho de su camisa.
Sin rechistar ni un poco, comenzó a seguirle el ritmo, esa clase de juegos eran de sus favoritos, pero preferia llevarlos a cabo en algún pub o como castigo a un perdedor en un juego con la bebida.
Alzo una de sus manos tras la nuca del rubio, notando así la gran diferencia de estatura, presionandole ligeramente en el beso, tal vez en guerras anteriores o situaciones actuales no daba tal pelea, pero con besos y lengua de por medio la irlandesa parecía sacar sus dotes de conquista que bien había tenido ocultados después de ciertas eras.
Al momento de separarse, se llevo una mano a los labios, a la vez que intentaba recuperar un poco el aliento y luego alzo la mirada, encontrandose con una sonrisa satisfecha en el rostro del otro.
--Creo que te tomaste bastante bien el lema de "Kiss me, I'm irish" --comento con una corta risa, el lema tan famoso tenía sus frutos.