RESPONSABILIDAD ECONÓMICA
Somos económicamente responsables de nosotros mismos.
Asumir la responsabilidad del dinero y de nuestros asuntos económicos: ¡Qué sentimiento tan atemorizante, tan de adulto, es ése para muchos de nosotros!
Para muchos de nosotros, ceder a otros la responsabilidad de nuestros asuntos de dinero ha sido parte de nuestro "toma y da dis-funcional" en nuestras relaciones.
Algo de nuestra DEPENDENCIA EMOCIONAL hacia los demás, de ÉSA ESTRECHA LIGA QUE NOS ATA A LOS OTROS, NO POR AMOR, SINO POR NECESIDAD Y DESESPERACIÓN, SE RELACIONA DIRECTAMENTE CON LA DEPENDENCIA ECONÓMICA.
Nuestros miedos y nuestra renuencia a asumir la responsabilidad por nuestros asuntos económicos puede ser una barrera para la libertad buscada.
La responsabilidad económica es una actitud.
El dinero sale para pagar necesidades y lujos. El dinero debe entrar para poder salir.
¿Cuánto necesita entrar para igualar la cantidad que
sale?
• Impuestos
• Planes de ahorro
• Hábitos de gastar ADECUADOS que demuestren una actitud de responsabilidad económica.
Imprevistos.
Parte de estar vivos significa aprender a manejar el
dinero
• Incluso AUNQUE TENGAMOS UN SANO ACUERDO con alguien de depender de su dinero, seguimos teniendo la necesidad de entender cómo funciona el dinero. Seguimos teniendo la necesidad de adoptar una actitud de responsabilidad económica.
• Incluso aunque en el acuerdo ésa persona cubra nuestras necesidades económicas, NECESITAMOS ENTENDER CÓMO FUNCIONA EL DINERO QUE GANAMOS y que GASTAMOS en nuestra vida.
La autoestima se incrementará cuando incrementamos nuestro sentido de que somos económicamente responsables de nosotros mismos. Podemos empezar en donde estamos, y con lo que tenemos hoy.
“Hoy comenzaré a trabajar en las lecciones que
debo aprender acerca del dinero, también en estar
dispuesto a dejar mis miedos y mi renuencia a
enfrentar la parte necesaria del manejo responsable
del dinero en mi vida”.
En el tema económico crecemos y/ó fuimos criados, con ideas poco claras respecto de cómo, quién, de qué manera, cuál es el límite, cuánto doy, cuánto pido, ¿doy/pido?, etc.; a éso hay que agregar debido a está poca claridad las respuestas que nos dimos, si es que lo hicimos...
¿Tema DELICADO el dinero? ¡Por supuesto! Independientemente de la parte concreta al ser parte de la vida práctica, es también ESPEJO DE NUESTRO ESTADO EMOCIONAL, DE NUESTRA MADUREZ, tanto en la manera cómo lo obtenemos, la manera en que lo damos y el SIGNIFICADO que lleva IMPLÍCITO: poder, seguridad, éxito, tranquilidad, control, libertad, etc.
Un niño es dependiente, un adulto es independiente. El tiempo que criamos a nuestros hijos, nuestro tiempo, se ve obviamente limitado, ellos necesitan tiempo, y ahí es donde la pareja apoya, con los hijos, con la casa y económicamente (idealmente); se vuelve importante establecer acuerdos:
• Uno trabaja y otro se queda en casa
• Los dos trabajan y buscan quién lo(s)
cuide
• Uno trabaja un poco más que el otro
y ambos aportan proporcionalmente
NO HAY MODELO NI RECETA, hay ACUERDOS que llevan detrás valores, ideas, crianza de los padres (familias de origen), expectativas, practicidad, realización personal/laboral/familiar, etc.
• La dependencia económica, es
generadora de otras dependencias.
• La libertad económica, la
independencia, es generadora de
otras libertades.
Encontrar “ÉSE” SANO EQUILIBRIO de no poner nuestra libertad en manos de otro (y viceversa); comenzar a construir la abundancia, a base de esfuerzo, claridad y honestidad; es una gran invitación a vivir con más libertad.


















