SIÂ âDesperate Housewivesâ (2004-2012, ocho temporadas) hubiera tenido lugar en estos aÃąos, sin duda sus fanÃĄticos hubiesen invadido Twitter o YouTube con sesudos anÃĄlisis e hipÃŗtesis sobre los misterios y las ocurrencias de las protagonistas que emergen desde ese mundo aparentemente maravilloso llamado Wisteria Lane. En su momento fue un show que destrozaba convencionalismos por su tratamiento sobre el rol de la mujer de principios del siglo XXI. Una cita semanal de mirada casi obligatoria en que el humor negro, la tragedia y los apuntes de cotidianeidad sirvieron de condimento a una historia por demÃĄs atrayente.
Un suicidio inicia esta travesÃa: el de Mary Alice Young (Brenda Strong), que con su acto deja boquiabiertas a sus cuatro amigas, protagonistas de esta aventura. Todas ellas con vidas y personalidades distintas: la naif Susan Mayer (Teri Hatcher), divorciada y con una hija adolescente a cargo; la madre mÃēltiple y siempre al lÃmite Lynette Scavo (Felicity Huffman); la sexy latina casada con un exitoso millonario Gabrielle Solis (Eva Longoria), la madre-esposa obsesivamente perfecta Bree Van De Kamp (Marcia Cross) y la extremadamente sensual y rival del grupo, casi una antagonista en sà misma, Edie Britt (Nicolette Sheridan).
Andrew, interpretado por Shawn Pyfrom, es un personaje problemÃĄtico y en guerra constante con Bree, su madre, de la cual aborrece su personalidad perfeccionista y la relaciÃŗn tirante con su padre, con el cual mantiene una relaciÃŗn de complicidad.. hasta que descubre su infidelidad y, posteriormente, que Êste es asesinado por uno de los pretendientes de su madre. Allà todo se desbarranca hasta un punto en que Bree lo abandona en medio de la ruta tras, entre otras delicias, atropellar a la suegra de Gabrielle con su auto nuevo (algo de lo que no se arrepiente) y acostarse con Peter MacMilland (Matthew Hammond), uno de los amorÃos de su progenitora, consciente de que Êste es un adicto al sexo.
Andrew desciende hacia la indigencia, posiciÃŗn en la que le encuentra su madre al verlo en una entrevista televisiva. Atormentada por la culpa, intenta regresarlo a casa, pero el resentimiento de su hijo es mÃĄs fuerte. PequeÃąo spoiler: el complicado muchacho disfrutarÃĄ de una satisfactoria redenciÃŗn que lo verÃĄ casado y acompaÃąando a Bree en un emprendimiento personal.