El tamaño y la forma de la habitación afectarán a la distribución que debáis dar a vuestros muebles. Estos se agruparán de acuerdo con vuestras conveniencias y siguiendo un criterio estético. Uno de los errores más comunes que comete el decorador aficionado es el de comprar los muebles sin tener en cuenta el tamaño y la forma de la habitación a la que van destinados. Los resultados suelen ser lamentables. La forma más sencilla de prevenir este error es la de tomar las medidas de las habitaciones y de los muebles que tengáis o planeéis comprar “antes” de trasladaros a una nueva casa o antes de cambiar la disposición de los muebles en la casa en que habitáis. Conseguid un plano del piso o de la casa, o mejor aún, medid vosotras mismas las habitaciones. Pasad las medidas a una hoja de papel cuadriculado, utilizando una escala de 2 cm, por cada medio metro. Medid el largo, el ancho y el alto de cada habitación, teniendo cuidado de señalar dónde están situadas las puertas y las ventanas.