4 cosas que destruyen tu relación con Dios.
Confiar en las emociones.
Jeremías 17:9 "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso ¿quién lo conocerá?"
¿Has sentido en tantas ocasiones estar siendo guiado bajo lo que dicta tu corazón que en lo que crees? Existe un gran problema en dejarnos llevar por nuestras emociones porque constantemente están cambiando, las emociones son muy inestables, un día suben y al otro están abajo, por ello la Biblia recalca que el corazón es la fuente del sentir y que por él tendemos a equivocarnos y ser engañados dado que del corazón no viene la verdad ni nuestra confianza.
"El que confía en su propio corazón es un necio, pero el que anda con sabiduría será librado" proverbio 28:26
Ahora está en ti a quién decides obedecer, si a los mandamientos de Dios o a lo que tu corazón pide de ti. Si quieres cuidar de no tropezar, tendrás que ignorar tus emociones y caminar por fe, así sea el sentimiento bueno o malo por el que estés experimentando no son por estos que andamos sino por lo que hemos construido en el conocimiento pleno atraves de Cristo.
Quitar a Dios del primer lugar.
Apocalipsis 2:4 "Pero tengo esto contra ti: que haz dejado tu primer amor"
"Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón" Mateo 6:21
¿Estás asegurándote que tu tesoro sea Jesús? O, tu energía, tiempo y amor ¿están siendo invertidos en algo o alguien quien no sea Dios? No podemos permitir distracciones que nos alejen de la clave principal para permanecer en reforzar día con día nuestra continua comunión con Dios.
Cuando reemplazamos a Dios del primer lugar, nuestro espíritu se entristece y empezamos a apagar toda pasión e interés por Cristo, por esa falta de presencia de Dios en nuestras vidas va a causar un profundo vacío en nuestro interior que inmediatamente el mundo querrá aprovechar para cegarnos y no permitirnos ver la plenitud que hallamos al estar con Jesucristo.
Malas compañías o influencias.
1 Corintios 15:33 "No os engañéis, las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres"
Al estar con personas que no comparten la misma fe con nosotros es muy probable que a medida que el tiempo transcurra conforme a cómo esa amistad esté fortalecida, vamos a ser receptivos con sus comportamientos, manera de vivir, hablar y sentir siendo que llegaremos inconscientemente a replicar su mismo estilo de vida, por lo que hay que ser demasiados cautelosos con quienes recibimos en nuestro entorno.
Si bien es cierto que debemos amar al prójimo y estar dispuestos a servir siempre en lo que podamos, debemos también siempre cuidar de qué manera podemos convivir con ellos y en el límite de permitir que ellos instruyan en nosotros.
"Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal." 1 Tesalonicenses 5:21-22
Hebreos 6:12 "Que no os hagáis perezosos, sino que sigáis el ejemplo de aquellos que por la fe y la paciencia heredarán las promesas"
Cuando descuidamos nuestra relación con Dios, de buscar, orar y meditar en él, nuestra intimidad con su Espíritu se ve severamente afectada lo que conlleva a que su presencia se aleje de nosotros por nuestra propia ausencia en persistir, nuestra conducta cambia y ahora es la carne quien quiere tomar control de cada acto.
Es por eso que la Biblia nos llama a caminar en el espíritu y no satisfaciendo la carne porque ésta se opone a los deseos de Dios. "Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz." Romanos 8:6. El Espíritu hace un llamado a nuestras almas cada vez que estamos en comunión con el Padre.
A ver a través de la fe y no por lo que se nos opone al frente, a estar esperando con paciencia sus promesas porque serán cumplidas conforme a su tiempo por lo que si Dios lo ha dicho, así se hará. Teniendo éste incentivo de confianza en que Dios cumple con su palabra, nos ayudará a correr y a no dormirnos y entristecernos en medio del camino.
Es tiempo de correr hacia el Padre y fortalecer esos lazos de amor con Él ¡Cuida tu relación con Dios!💌