Depeche Mode para largo rato...
Depeche Mode regresó a Latinoamérica como parte de su gira Global Spirit Tour para beneplácito de sus miles de seguidores. Esta vez presentando su último disco Spirit, con la promesa de repasar el resto de su discografía conformada por más de medio centenar de sencillos. Demostrando que mantienen una constante evolución en su estilo electrónico y reviviendo el más puro estilo ochentero.
El abarrotado concierto tomó lugar y fecha el domingo 11 de Marzo en el Foro Sol de la Ciudad de México. Dave Gahan acompañado de sus inseparables compañeros y amigos Andrew Fletcher y Martin Gore deleitaron por casi dos horas a los 67 mil fanáticos con temas como “Never Let Me Down Again”, “Strangelove” que por cierto fue interpretada en una versión acústica entonada por el mismo Gore, “Enjoy The Silence”, “Dream On” entre otros.
A las 20:50 hrs se vio a Gahan, vestido en chaleco plateado con espalda azul topacio y botines brillosos entonando como primer tema: “It’s no good”; emprendiendo un viaje de sintetizadores y sampleos con su distintivo synth pop de peculiares sonidos que jamás pasarán de moda.
Incitando al público con su característico movimiento de girar en el mismo lugar y gritos ensordecedores, Dave Gahan sorprendió con su capacidad de canto y baile a la madura edad de 55 años, las ovaciones y gritos de los fanáticos no se hicieron esperar, rindiéndose a él de principio a fin.
En el concierto se escucharon temas como “Useless”, “Precious” y “World In My Eyes”… entre lo que pude escuchar y acertar es que faltaron temas por disfrutar como “Wrong” y la (personal) tan esperada “Behind The Wheel” nunca fueron tocadas por la banda británica.
Martin Gore tomó la estafeta en ciertos temas como “Insight” y “Home”, aportando tonos oscuros y melancólicos a la velada.
El líder de la banda retomó el mando del concierto con “Where’s The Revolution” tema de su más reciente discografía Spirit (2017), dando paso a “Everything Counts”, corrió hacia la plataforma central que surcaba una parte del foro con el fin de acercarse a su gente.
Culminaron el apasionado festín con “Question Of Time” y al resuene de “Personal Jesus”, que en definitiva es uno de los temas más queridos entre los asistentes, cerrando así una noche inolvidable para muchos de los adeptos.
La mayoría de los fans eran representados por adultos maduros, y jóvenes adultos, unos disfrazados de rey (como Dave en “Enjoy The Silence”) y muchos corrieron apresurados para adquirir los souvenirs y portarlos en el concierto, que por cierto fueron agotados incluso antes de empezar el concierto.
Las quejas y críticas por los notorios errores en la producción y logística tanto en accesos, audio y en la calidad del escenario e iluminación del recinto no se hicieron esperar. aún así, para muchos fue más que suficiente el poder disfrutar de Depeche Mode, fuera por primera vez o no, con todo y las deficiencias. Se despidieron con una graciosa y afectuosa partida, entre caravanas y gritos, Dave Gahan se quitó el chaleco, con torso desnudo caminó hacia el fondo del escenario culminando en un estruendoso rugido por parte de la audiencia.