4 de abril 2018.
Hola diario. Aunque debería decirte esporádico. Casi no me pasó por aquí.
Quisiera tener una excusa genial para justificar mi ausencia, pero la realidad es que no quise venir y punto, además no tenía nada que contar. Aunque de eso se trata esto, venir y decir cualquier cosa con la esperanza de mejorar y no parar de escribir.
De eso no quiero hablar, así que pasaré a lo que me atañe. Dios, creo que ya estoy olvidando lo que quería escribir. Espera, ya volvió.
Hoy es uno de esos días donde tu autoestima está por los suelos. No es que yo me lo haya provocado, no. Deje que me pasará, eso sí. Noté y noto todos los días que no soy importante para nadie. Son contadisimos los que están pendiente de mi. Quisiera creer que a todos les importaría leerme o ver qué hago, pero en realidad a pocos les intereso.
No debe sorprenderme, a mí muchas personas me interesan muy poco. Sin embargo anhelo un poco esa atención que me niegan. Aparte de este blog, tengo unos otros y mi twitter. Nadie me lee. Comparto en mis redes sociales cosas y si consigo 1 interacción, juro que ya es mucho. Yo sé que las interacciones no definen tu valía. Al final todos valemos igual. Pero vivimos en un mundo donde eso es algo que te puede dar una pequeña falsa felicidad. Te da importancia que nada más te puede dar.
Sigue siendo absurdo que cosas así me hagan ponerme triste o sentirme insignifiante, es algo en lo que tengo ponerme a trabajar y cambiar. No obstante, el hecho que mi blog no tenga el éxito que quiero, si es un motivo real para entristecerse. ¿Por qué ? Pues porque siento que carezco de talento, porque necesito que alguien me diga: oye eres buena. Importa poco si ya se que soy buena, necesito que me lo repitan para podérmelo creer.
Escribo esto con la esperanza de sacar esa energía de mi, además de que he notado que he mejorado mi proceso, mi actitud a la vida. Ya puedo aceptar que no porque alguien me caiga mal lo hace necesariamente malo. Simplemente no congeniamos y eso está súper bien. Ahora hasta me atrevo a admirar sus cosas buenas como si es alguien luchon, si es alguien que tiene buena relación con sus amigos, etc. Esto de ver cosas buenas en los demás me resulta más gratificante que verle lo malo, a pesar de que no los tolore, porque al final siempre va a haber alguien que encuentre en esa persona La Luz que tus ojos no logran a percibir.
En fin, fue lindo volverte a saludar esporádico, espero estes bien.
















