La droga más fuerte que hay es la sobriedad
la más temida y la más facil de malviajar
Va subiendo su intensidad de una manera gradual, por su simpleza agridulce
Es la verdad
Cada día pega más, es imposible correr de ella de la propia esencia de mi existencia
De mi
Me como la vida cruda
Me trago las mañanas y las noches puras sin hacer caras
Apoyo mi corazón de vidrio vacío firme sobre la mesa
Me tomo toda
Soy toda mía
Toda mía.
















