Esta semana ha sido preocupante para mí y para mi hija mayor.
¿Qué le cedamos el voto al marido diciendo que es "voto familiar"? ¿Derogación de derecho al aborto? ¿Es en serio?
O sea, chica, mujer, amiga, doña, si usted prefiere tener todos los hijos que su(s) pareja(s) le haga, si prefiere que alguien más le diga como votar y ha decidido que tampoco quiere una cuenta bancaria, ok, está en SU DERECHO a decidir, pero no venga a ROBARNOS el derecho a elegir y a ser tratadas como seres humanos.
¿Qué sigue? ¿Religión en las escuelas del gobierno? ¿Forzamiento de un solo credo por país? ¿Y mi derecho a ser yo misma?
¡Pues a mí esto no me parece! Esto no es un avance, es un retroceso terrible. Me harté que de pequeña me dijeran que no podía rudo porque las niñas son frágiles cuando yo era de los que jugaban más rudo en el grupo y jamás lloraba.
Cada persona es distinta y tiene habilidades, conocimientos e intereses que le vuelven una persona única e irrepetible, valiosa y que nunca se sabe que puede aportar a su comunidad.
¿Feminista? No estoy tan segura, yo creo que todos los seres humanos deberíamos gozar los mismo derechos jurídicos, para tener acceso a las mismas elecciones y poder forjar nuestros caminos de la mejor manera. Si mi camino es quedarme en casa (porque mi marido puede mantenernos), llevar la casa (qué en realidad lo detesto) y escribir cuanta novela de fantasía, con sangre, muerte y destrucción, dilemas morales y crítica social me pase por la cabeza no significa que quiera lo mismo para mis hijas. Quiero que puedan elegir si van a ser cirqueras, cocineras, contadoras, abogadas, astronautas, atletas, cantantes o que se yo, lo que las haga felices y las lleve a esforzarse por entregar algo valioso al mundo, así sea un pequeño granito de arena.
Quiero que mi hijo decida si se casa, se rejunta, se vuelve célibe y solo trabaja o si quiere adoptar y formar una familia monoparental.
Quiero que todos mis descendientes sean libres de amar sin importar el género, de expresarse tanto en las urnas como en su forma de vestir, quiero que tengan la posibilidad de estudiar, de seguir sus sueños... ¡Quiero que sean libres!