cuando recién se adentra al espacio ajeno, decide inclinarse un poco hacia adelante para depositar un breve beso en la mejilla impropia a manera de saludo. “ espero no haber llegado tarde. ” comenta, aunque solo se había retrasado por dos minutos, y la culpa se la atribuía al ajetreo en aquel centro de meditación, y a recibir muchas preguntas por parte de la sospechosa cantidad de guardias que había en halland sobre su destino. imbéciles, piensa. “ ¿notaste la cantidad de seguridad que hay afuera? es como si no te dejasen respirar. ” entonces, remueve su abrigo, colocándolo en el respaldo de una silla, junto con su bufanda. “ en fin. ¿cómo estás? ” / @dcrivns











