Dar la mano ha pasado de ser un gesto de paz a un gesto de cortesía y respeto.
¿Sabías que dar la mano de forma incorrecta puede arruinar una primera impresión en solo unos segundos?
El gesto de dar la mano nació como una forma de decir "vengo en son de paz". Con el tiempo, se convirtió en un gesto para cerrar acuerdos y mostrar consideración.
Un buen apretón de manos no es una prueba de fuerza. Es como llamar a una puerta. Debe notarse, pero no asustar.
No mires al suelo ni al móvil.
La mirada dice "te estoy prestando atención".
Evita coger solo los dedos.
La mano debe darse con naturalidad, sin apretar demasiado.
No hace falta agitar la mano como si estuvieras sacando agua de un pozo. ¿Qué no hacer?
Mano floja, apretón rompehuesos, mirar hacia otro lado,
retener la mano demasiado tiempo o saludar con la mano húmeda.