Mis cuadernos habían aparecido en varias publicaciones digitales pero nunca había mostrado uno en vivo, en un espacio abierto, hasta que Juanjo Santos me escribió a mediados del 2014 para participar en una muestra colectiva de cuadernos que estaba armando para una nueva galería independiente que se abría en Santiago.
La invitación me aterró. No sólo por la idea de mostrar algo que consideraba muy íntimo sino por la posibilidad de que el cuaderno que le pasara fuera a desaparecer.
Juanjo fue a verme una tarde a mi casa y conversamos. Le dije que no quería que nadie leyera lo que estaba ahí y que me daba miedo que se lo robaran. Él entendió, pero me convenció y se llevó consigo una libreta que yo había hecho mientras estudiaba en Nueva York. Yo, por mí parte, me comprometí a hacer una nueva libreta adicional a esa, especialmente para la muestra.
Así me involucré en Cuadernos Presentes, la primera muestra que se hizo en Casa en Blanco. Ahí más de 30 artistas mostraron sus cuadernos, que los visitantes tenían que ver con guantes y la experiencia me ayudó a entender la importancia de hacer circular este tipo de trabajo: había un valor que yo reconocí en la forma en que esos autores se volcaban en sus páginas, que otros también valoraban.
El 17 de febrero de este año Juanjo me volvió a escribir. Su mail decía:
"Te cuento que estoy con, de nuevo, una exposición para mostrar diarios. Es para el Céntex, en Valpo, de abril a julio. ¿Podría contar con alguna libreta tuya?".
Esta vez no tuve ninguna aprensión. Ni de mostrar lo que hacía ni que el cuaderno se perdiera. En tres meses alcanzaba a hacer una libreta especial para la muestra y lo que quería mostrar tenía que ver con traspasar los bordes que uno mismo se impone. Sería una puesta en página de lo que había vivido cuando él primero me invitó a mostrar mis cuadernos. Un cuaderno que se desbordara.
Cuaderno Derrame, CENTEX, Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Plaza Sotomayor 233, Valparaíso.