Lamento Boliviano: Génesis del estallido social frente al fin del subsidio a los hidrocarburos
Caracas, 21 de mayo de 2026.- Bolivia atraviesa una de sus crisis polÃticas y sociales más agudas desde el quiebre de la hegemonÃa del Movimiento al Socialismo (MAS) en 2025. El gobierno de Rodrigo Paz Pereira, de corte centrista y con una agenda de inserción pragmática en mercados internacionales —evidenciada en su reciente búsqueda de inversiones para el litio en Davos—, enfrenta un escenario de gobernabilidad fragmentada. La administración de Paz se encuentra asediada por una resistencia social que combina demandas económicas legÃtimas con una fuerte oposición a lo que sectores populares perciben como un retorno a recetas de ajuste neoliberal.
Desde el punto de vista geoenergético, el conflicto tiene un núcleo crÃtico: el subsidio a los hidrocarburos. El intento fallido de eliminar estas subvenciones mediante el "decretazo" 5503 en enero de 2026, sumado a la actual escasez y mala calidad del combustible (denominado "gasolina basura"), ha detonado una movilización multisectorial que pone en riesgo la estabilidad del Estado y la integración regional.
Esta lÃnea de tiempo demuestra que el conflicto ha escalado de demandas sectoriales por combustible y salarios hacia una crisis de legitimidad polÃtica que cuestiona la continuidad del gobierno establecido en 2025.
Rodrigo Paz (presidente de Bolivia): Ante la escalada de protestas y bloqueos, el mandatario ha mantenido una postura que oscila entre la firmeza y la concesión:
Llamado al diálogo: Recientemente, ha convocado de manera pública al diálogo a los sectores movilizados en El Alto para buscar una salida concertada a la crisis.
Abrogación de la Ley 1720: Ante la presión de los sectores indÃgenas y campesinos de la AmazonÃa, Paz aceptó abrogar la polémica ley sobre la reconversión de tierras para créditos bancarios, trámite que remitió al Parlamento.
Uso de la fuerza pública: A través de su vocerÃa, ha defendido el despliegue del operativo "Corredor Humanitario" (policial-militar), asegurando que se busca restablecer el orden sin utilizar armas letales y priorizando el abastecimiento de insumos básicos.
Denuncia de conspiración: El Ejecutivo, bajo su mando, ha denunciado que las protestas no solo tienen demandas legÃtimas, sino que forman parte de un "proceso conspirativo" para desestabilizar al gobierno democráticamente electo.
Movimientos IndÃgenas y Campesinos: los movimientos de base han centrado sus pronunciamientos en la soberanÃa del territorio y la subsistencia económica:
IndÃgenas de la AmazonÃa y Pando: Protagonizaron una marcha de 24 dÃas hasta La Paz para exigir la anulación de la Ley 1720. Su postura es de rechazo absoluto, pues consideran que la reclasificación de tierras para créditos bancarios pone en riesgo la propiedad de sus territorios frente a las entidades financieras.
Federación "Tupac Katari" (La Paz): Este sector, compuesto por agricultores aymaras, ha radicalizado su postura tras el inicio de los bloqueos. Su dirigente, Jaime Condori, ha declarado tajantemente: "Queremos que se vaya [Paz]. Ya no queremos diálogo".
Central Obrera Boliviana (COB): Bajo el liderazgo de Mario Argollo, la COB ha presentado un pliego de 211 demandas, destacando un incremento salarial del 20%, la exigencia de no privatizar empresas estatales y el rechazo a cualquier ley que criminalice los bloqueos.
Mineros Cooperativistas: Han advertido con sumarse a las protestas no solo por solidaridad, sino por la demanda técnica de provisión permanente de combustible y explosivos, insumos crÃticos para su actividad que se han visto afectados por la crisis logÃstica.
Posicionamiento del sector "Evista": Evo Morales ha articulado una narrativa de deslegitimación institucional.
El voto nulo como herramienta: Morales ha insistido en que el 19% de votos nulos (un 15% por encima del promedio histórico) registrado en las elecciones es una prueba irrefutable de la "crisis de representación" y del descontento ciudadano contra el sistema actual y la gestión de Paz.
Cuestionamiento de la representatividad: El exmandatario ha subrayado que las autoridades electas en centros estratégicos como La Paz y El Alto obtuvieron votaciones muy bajas respecto al padrón total, calificando su respaldo como "irreal".
La Marcha "Para Salvar Bolivia": Morales ha impulsado una movilización denominada "Marcha por la vida para salvar Bolivia", que partió desde Caracollo con el objetivo de oponerse a las reformas en sectores estratégicos y exigir la renuncia del presidente Paz. Sus seguidores elogian la capacidad de los bloqueadores para paralizar el paÃs como medida de presión.
La prospectiva para Bolivia se sintetiza en un escenario de inestabilidad estructural marcado por la colisión entre un modelo de apertura económica y una resistencia social de base territorial. Bolivia ha dejado de ser el eje del bloque progresista regional para convertirse en un aliado estratégico de EE. UU., esto complica la integración energética del Sur Global, ya que el paÃs se percibe ahora como un socio comercial complejo en transición y no como un aliado ideológico automático para sus vecinos.
Finalmente, se prevé una "hibernación" del progresismo institucional acompañada de una radicalización de la protesta social. Si el Ejecutivo insiste en el ajuste fiscal y la privatización energética bajo presión externa, el escenario más probable es el de una parálisis logÃstica crónica que pondrá a prueba la supervivencia del mandato constitucional antes de su término.