Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío.
I.-Tiene sed de Dios,
del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver
el rostro de Dios?
II.-Cómo marchaba a la cabeza del grupo,
hacia la casa de Dios,
entre cantos de júbilo y alabanza,
en el bullicio de la fiesta.
III.-Envía tu luz y tu verdad;
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada.
IV.-Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío.
















