Concibamos pensamientos curativos:
• Cuando sintamos ira o re-sentimiento, pidámosle a nuestra ‘Guía Interna’ que nos ayude a sentirlos, a aprender de ellos y a liberarnos de ellos. Pidámosle que bendiga a aquellos hacia quienes sentimos ira. Pidámosle que bendiga nuestro camino. Cuando sintamos miedo, pidámosle que lo aparte de nosotros.
• Cuando nos sintamos desgraciados, obliguémonos si hace falta, a sentir gratitud.
• Cuando nos sintamos privados de algo, sepamos que hay lo suficiente.
• Cuando nos sintamos avergonzados, tranquilicémonos diciéndonos que está bien que seamos como somos.
• Cuando tengamos dudas de nuestro tiempo o de nuestra posición actual en la vida, asegurémonos a nosotros mismos que todo está bien; que estamos justamente donde debemos estar. Tranquilicémonos diciéndonos que los demás también lo están.
• Cuando ponderemos el futuro, digámonos a nosotros mismos que éste será bueno.
• Cuando volteemos a ver el pasado, abandonemos los remordimientos y los re-sentimientos.
• Cuando nos demos cuenta de los problemas, afirmemos que habrá una solución oportuna y que de ellos saldrá un regalo.
• Cuando nos resistamos a sentimientos o pensamientos, practiquemos la aceptación.
• Cuando nos sintamos incómodos, sepamos que se nos pasará, que es temporal.
• Cuando identifiquemos un deseo o una necesidad, repitámonos a nosotros mismos que será satisfecho.
• Cuando nos pre-ocupemos por aquellos que amamos, pidamos que sean cuidados y protegidos y enviémosles luz.
• Cuando nos pre-ocupemos por nosotros mismos, pidamos cuidado, protección y luz.
• Cuando pensemos en los demás, pensemos en el amor.
• Cuando pensemos en nosotros mismos, pensemos en el amor.
Luego, MIREMOS A NUESTROS
PENSAMIENTOS TRANS-FORMAR
“Hoy pensaré pensamientos
Pensar positivo trae paz, pensar negativo trae desasosiego y ansiedad.
Aceptemos que hasta los problemas son para y por “algo”; que el NO, es para y por “algo”.
Tengamos presente que pensar claro nos permite encontrar respuestas.