¿Juntos hasta junio?
¿Cómo te explico lo que siento? Hay millones de pensamientos cruzando mi mente a cada segundo, pensamientos que se contradicen con los sentimientos nadando en mi pecho.
Me siento mal, me siento extraña, me siento feliz y triste y preocupada; pienso que quiero mandar todo al carajo, siento que quiero luchar por vivir a tu lado.
Tengo miedo por mí misma otra vez, temo estar enferma y rota, y que entonces volverme parte de tu vida te corrompa. No quiero generarte grietas cuando me pareces tan lindo ahora; ¿Qué tal si ya no me gustas tras dañarte? ¿Qué tal si ya no te gusto por usarte para salvarme?
Estaba viendo el mundo color de rosa cuando de pronto mi cuerpo me recordó abruptamente que no estoy hecha para ser amada, porque quienes me quieren lloran.
Busco convencerme de que lo superaré por ti, de que mejoraré para no hundirte conmigo y así ir tomados de la mano por el mismo camino, pero mi mal es uno que me acompañará toda la vida, y es injusto pedirte que ta cases conmigo y aceptes cargar también con las cadenas que me impiden aferrarme a la alegría.
Siempre me adelanto a pensar en el futuro, ni siquiera es seguro que sigamos hablando cuando llegue junio.
¿Querrías llegar conmigo a junio si supieras lo que oculto?

















