Estaba de camino a la casa del menor cuando recibió la llamada. Apenas había podido escuchar la voz de Binnie por el teléfono entre los gritos que había de fondo y aquella suave voz como si no quisiera ser escuchado. No tenía idea de qué pasaba, pero apresuró su paso al escuchar el nombre de su verdadera madre y las palabras de ‘está aquí’. No sabía qué era lo que Miyeong hacía allí, pero estaba seguro de que lo averiguaría y se la llevaría a su padre para que le pusiera riendas. Al llegar a la propiedad no pudo más que escuchar los gritos desesperados de su madre biológica, armando escándalo en el tranquilo barrio. Desesperado, sacó las llaves de su bolsillo, luchando con la cerradura de la entrada hasta poder abrirla. Eran mucho más claras sus palabras. ‘Aléjate de mi hijo, no voy a tolerar que le sigas lavando el cerebro. ¿Acaso no te bastó con robarme a mi marido? Es el bastardo esta vez el que sufrirá las consecuencias si no te alejas.’ No podía poner sentido a la discusión, ¿a quién se refería con esa palabra? Obviamente a Hongbin, si el dedo apuntándolo era signo de algo. “¿A qué te refieres con eso, madre?” Preguntó en tono frío, observando la situación delante suyo, la manera en que sus ojos se agrandaron como platos al verlo parado en la entrada, cubriéndose los labios como si hubiera dicho algo que no debía. @bkhbin













