Bitácora personal del Cadete Numbra, abordo de la nave U.S.S. Discovery.
Fecha Estelar: 11 de Mayo del 2026
Me siento... asustado y emocionado al mismo tiempo. Visualizo mis emociones actuales como las de un astronauta. Maravillado por la inmensidad del espacio. Y aterrado por su cruel indiferencia.
En efecto, no soy nada... pero soy parte de un todo.
Tengo miedo amigos, tanta inmensidad...
tanta indiferencia... me aterra.
Pero me reconforta saber que incluso en días emocionalmente turbulentos como hoy... el Sunny sigue avanzando.
Ya no soy quien antes fuí, ahora estoy más preparado pero... me es inevitable tener miedo del futuro.
Pienso en mi padre.
Pienso en mi madre.
Pienso en mi hermano.
Pienso en mi vida y en mis ideas.
Mis proyectos y mis anhelos.
¿Qué puedo hacer para pertenecerles más a ellos que al mundo?
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
Me gustaría ser normal, poder de vez en cuando no pensar en nada, no tener seis posibles formas de que algo salga mal y otras ocho para arreglarlo, pensar en como voy a seguir con mi vida cuando ni siquiera se si quiero o voy a llegar a vivirla.
Para mi esto es lo normal, no tener ningún momento del día donde los pensamientos no invadan mi cabeza, pero siempre que comparto esto con otros me doy cuenta de que en realidad es raro, que no le pasa a todos, e intento recordar la ultima vez que pude no pensar en nada pero solo recuerdo a la niña de 12 años confesandole a sus amigos que no lograba dormir hasta que terminaba exhausta de llorar por sus propios pensamientos.
Intento explicar como funciona mi cerebro a otras personas y solo recibo miradas confundidas, me dicen "No te preocupes por cosas que ni siquiera sabes si van a pasar" como si yo pudiera controlarlo, si pudiera no habría elegido sobrepensar cada cosa que hago o digo, no estaría atenta a las expresiones de otros para saber si lo que dije fue inapropiado, si fuera libre de elegir o controlar como funciona mi cerebro no habría elegido esto.
Cuando me entere que la gente normal podía no pensar en nada o vivir sin que su propio cerebro se convierta en su enemigo sentí envidia de la paz que deben tener y quise tenerlo yo también, después me di cuenta que la mayor parte de mi vida he sido rara en este y muchos aspectos más, que no conozco la tranquilidad de mi cerebro y pensé ¿Como puedo envidiar algo que ni siquiera conozco ni se como se siente? Y mi cabeza se lleno de pensamientos de nuevo.
People tend to have a tiny brain short-circuit when they hear their native language coming out of a foreigner.
Korean airlines sometimes play Disney music in the background on planes.
I’m going to miss the artificially warm toilet seat and the fact that it flushes itself. The massive panel of buttons next to it? Not so much. One look and you just know it’s you versus them.
In Jeju there are museums that are both incredible and… questionable.
If you don’t explicitly ask for your food not to be spicy—even if it doesn’t say so on the menu—you will discover that they really, really like making things spicy. We had to practically beg a woman not to.
“A little?” she asked, probably fearing the wrath of her ancestors would strike her down if she didn’t add at least a gram of deadly kimchi to the dish.
But we thank her. Thank you, ma’am. I will remember you forever.
Even if you say “I don’t speak Korean well” in the most flawless Korean you can possibly muster, people don’t seem to interpret that as you actually not speaking it well. They’ll keep asking you all sorts of things, fully expecting answers in this language you would love to speak fluently but absolutely cannot.
However, thanks to this language barrier, I was able to say “I got my period” in a crowded café like I was casually commenting on the weather. It was spectacular.
Me: I want to do something special for my last day in this city.
Sky: I think I’ll rain now.
Taxis were a very useful survival method, one we depended on heavily. Except in Jeju—everything was pretty close there.
It’s hot. But sometimes cold. But hey! It’s always raining.
I felt—feel—very proud of my first conversation in Korean with a taxi driver.
Water is free in restaurants. Fancy.
I got a piercing, and it hurt the entire trip. For various ridiculous and accidental reasons. But now, when people ask me where I got this magnificent hole in my ear and whether it hurt, I can proudly say: “I got it in South Korea, the lady pierced straight through the cartilage in five seconds.”
Although I do slightly regret choosing a red earring. With my ear basically the same color from all the accidental hits it took, it just looks like a massive, shiny pimple.
The trees in Jeju reminded me why green is my favorite color.
I woke up between one and three in the morning most days. The time difference was brutal.
I’m of legal drinking age, and I made full use of it.
There is no number 4 in elevators.
Everyone looks so young and pure it makes you wonder if you’re the one who somehow aged ten years overnight.
There will be older ladies who look at you like you are the literal embodiment of the 14th-century plague.
It is not easy to get a cat to approach you in a cat café. Not easy—but not impossible either. I have photographic evidence to prove it.
Samgak-gimbap, aka rice triangles, were my passion and my love. They always will be. Amen.
That concludes my report. Have a wonderful day, everyone.
La notificación que no llega
la lectura que llena el vacío
la música para tapar el silencio
como me convenzo que no vuelves
ya que de tu boca no lo creo
sigo esperando por si te arrepientes.
Hoy pasé cerca del centro de Buenos Aires, bastante lejos de mi hogar. No suelo moverme tanto, pero la noche a veces exige caminar. Me detuve a mirar los edificios antiguos, esas fachadas con líneas góticas que sobreviven entre carteles nuevos y luces frías. Hay algo en esa arquitectura que todavía resiste.
También noté la decadencia. Más gente durmiendo en las veredas de lo que recordaba. El olor a orina en algunos callejones era insoportable para cualquier persona… o ser. La ciudad no oculta sus heridas cuando baja la luz.
Y aun así, por momentos, la belleza de esos edificios hace que uno lo olvide. La piedra vieja, las sombras marcadas contra las ventanas altas. Buenos Aires puede ser cruel, pero también sabe conservar cierta elegancia en la oscuridad.
Supongo que por eso doy algún paseo ocasionalmente...
Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
✓ Live Streaming✓ Interactive Chat✓ Private Shows✓ HD Quality
Anya is LIVE right now
FREE
Free to watch • No registration required • HD streaming
Si las plantas son capaces de transmitir pulsos bioeléctricos y bioquímicos de baja frecuencia, como el micelio, un árbol —como estructura biológica viva— también puede transmitir pulsaciones.
¿El qué?
Esto significa que el trabajo actual de enterrar muertos como abono para un árbol puede proyectarse a un futuro ambientalista más complejo, más simbiótico.
Pero el cuerpo se degrada.
Ahí entra el cristal de cuarzo.
Pero no como un disco duro que almacena “datos duros” de una persona —eso lo descarté al tiro, no me interesa reproducir perfiles memoriales tipo Facebook—, sino mas bien, como algo que opera en un nivel de abstracción más arriba:
la construcción de arquetipos basados en patrones.
Y ahí entra la neurociencia.
Según he leído, ya sucede de manera natural:
una misma canción no produce el mismo efecto en fulanito que en fulanita ex de rosarito.
Una casa vacía puede sentirse habitada.
En ambos casos es la mente de quien escucha o de quien entra la que completa la información.
Como cuando ves una palabra mal escrita y aun así puedes leerla.
Las emociones siguen siendo procesos neuronales.
Hasta donde leí, se definen en conjuntos de respuestas neuroendocrinas detonadas desde el cerebro, mediadas por redes como:
sistema límbico (Munay)
ganglios basales
corteza prefrontal (Uyana)
ínsula (que todavía no tengo completamente mapeada, pero es clave en la vivencia corporal del afecto)
Con estas áreas se pueden generar los estados hormonales asociados al amor.
Y con eso, puedo escribir lo siguiente:
Un padre que visita la tumba de su hijo, a través del árbol erguido de su cuerpo, puede sentir el amor que su hijo le tenía, porque en vida existieron patrones conductuales y experiencias compartidas que permiten al cerebro del padre completar el circuito que desencadena ese sentimiento.
En cambio, cualquier random no sentirá nada.
Porque su configuración no es la misma.
No es la misma llave.
Entonces, la wevada, para describirla, sería:
Una tecnología de inducción de estados afectivos residuales, basada en patrones neuroendocrinos compartidos en vida, reactivados en el visitante mediante dispositivos bio-resonantes que actúan como matrices de activación simbólica,
mediadas por el cuerpo, la memoria y el entorno.
¿Y dónde?
En el núcleo del Río de Transición.
¿Por qué?
Porque la muerte no puede estar expulsada a la periferia, como ocurre con los cementerios hoy en día.
La vida y la muerte conviven, comparten espacio, obligan a detenerse y a pensar.
Como ocurre con las animitas hoy en día en el norte grande, que no es pa' venerar la muerte, es mas bien pa' reconocer la muerte como parte de nuestra sociedad.
Por eso, el lugar de despedida se sitúa en la entrada de Quillagua.
No fuera de la ciudad, pero tampoco en su centro.
En el umbral donde las personas van y vienen pero también donde las personas están privadas de libertad.
De esa manera, deja de ser solo un ritual para convertirse en una decisión territorial.
Transporta memoria, traza simbólica, residuo afectivo.
Se lleva lo que la ciudad ya no puede sostener,
y permite que quienes siguen vivos continúen sin negar la pérdida.
Fuentes
Zhang, J. et al. (2014). “5D optical data storage in glass.” Nature Photonics.
van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score. Viking.
Porges, S. (2011). The Polyvagal Theory. Norton.
Siegel, D. (2012). The Developing Mind. Guilford Press.
Necesito buscar fuentes para las lecturas que hice de los años previos, podría tener información desactualizada pero por ahora está bonito. Me falta conversar con algún erudito a ver que opina de mi conclusión de semanas investigando como darle coherencia a lo que quería y creo que por fin estoy mas cerca y aterrizado, es un alivio, hoy duermo feliz y cansado.
Con esto hoy no sueño pesado, ya van 12 noches sin sentirme absorbido. Por fin despierto con energías.
It's 02:35 at the time of typing this post and you know what that means, almost oversharing as a form of self humiliation ritual to reach desperately any form of emotional catharsis.
However, life is beautiful and it's past 9pm which means none of my exhaustion and burn out enhanced thoughts about me, my life or my work are valid. (or are they?)
instead, do enjoy this silly spread of pics i've taken recently. I'm pleased with how my set-up is turning out to be. The goal is to have a modern-ish scriptorium.
as a final addendum; I still am mad and tired of everything, and i hate knowing most of it is my very own fault.