Avellanas se posan sobre bloque de caoba, verdor en forma de tallo se ve arropado entre dígitos. La bocanada de aire se adentra en cueva bucal, antes de efectuar pasos que distancian de meta adoptada, mientras en raciocinio continúa la repetición de discurso de infante. Es el corazón el que palpita a velocidad alarmante contra caja torácica, creyente del abandono del bombeador ante el pavor que embarga, siendo olas de temperatura las que terminan concentrándose en mejillas que se tiñen en bermellón. Extremidad diestra se eleva, artilugio que proclama sonidos en avisos de nuevos visitantes que se encuentra a estatura desmesurada para párvulo, por lo que son los golpes contra madera las que dan aviso de presencia masculina. Anhelando pasos de menor, entrega inmediata de níveos pétalos, antes de abandonar escena.
@bethanics
















