El niño en incubadora, prematuro, vive un dolor muy profundo de separación, dolor que vuelve más tarde en su vida de adulto. Cada vez que quiere ir hacia alguien su movimiento de amor se interrumpe. Cada vez que ama a alguien entra en movimiento circular de ir hacia y regresar al principio..., volviendo al sentimiento de abandono profundo que vivió en el momento de nacer.
Mirar, reconocer y respetar el dolor encamina a la solución.
Si hay un periodo de separación perinatal o la criatura llegó prematuramente y necesita ir a la incubadora, o si hacen falta fórceps o una cesárea para ser traído a la vida, todas estas experiencias también marcan una impronta emocional.
(Impronta es un término usado en psicología y etología que describe cualquier tipo de aprendizaje ocurrido en cierta fase crítica, ya sea en una edad o etapa de vida particular, que es rápida y aparentemente independiente de la importancia de la conducta. Fue usado originalmente para describir situaciones en las cuales un animal o persona aprende las características de algún estímulo, el cual se "impronta" en el sujeto. La impronta hipotéticamente tiene un periodo crítico. Por ejemplo, un patito aprenderá a seguir a la primera entidad que le sea expuesta por un periodo prolongado, independiente de si es su madre o no, o siquiera es un pato.)
El bebe necesita del contacto con la madre por supervivencia física y emocional. Si todo va bien, la criatura se calma y se acostumbra a la nueva situación. Y también aparece la figura de papá, muy importante para el. Recibir la protección, el alimento, la caricia, el afecto, los cuidados y la higiene de sus progenitores son esenciales. En definitiva, al tomar de sus padres, está tomando la vida. Es un tomar activo. La criatura ha de sorber para que la leche fluya, ha de llamar para que vengan a atenderle y se alegra de todas las atenciones que le regalan sus progenitores.
El niño sigue creciendo y en el movimiento hacia la madre y el padre, se interponen todas las experiencias tempranas de separación. Si queda en manos de otros cuidadores, por largos periodos de tiempo, si enferma algún miembro de la familia y hay períodos de hospitalización, se produce la muerte prematura de uno de los progenitores o simplemente la criatura percibe que sus padres no le prestan atención, no le ven o no le escuchan, o simplemente por la llegada de otro hermano que le resta tiempo de dedicación, se siente desplazado.
𝐄𝐥 𝐦𝐨𝐯𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐚𝐦𝐨𝐫𝐨𝐬𝐨 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐫𝐮𝐦𝐩𝐢𝐝𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐲/𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞
Cuando esta experiencia la vive de una forma muy traumática, tiene como consecuencia un cambio profundo en la conducta que se conoce como el 𝒆𝒍 𝒎𝒐𝒗𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒂𝒎𝒐𝒓𝒐𝒔𝒐 𝒊𝒏𝒕𝒆𝒓𝒓𝒖𝒎𝒑𝒊𝒅𝒐 𝒉𝒂𝒄𝒊𝒂 𝒍𝒂 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒚/𝒐 𝒉𝒂𝒄𝒊𝒂 𝒆𝒍 𝒑𝒂𝒅𝒓𝒆. Surge un sentimiento de profundo abandono, de desamparo, de no tener a mamá o a papá cuando tanto se les necesita y surge una decisión interior de “me quedo solo”, “renuncio, me retiro, me aparto de ella y/o de el”…y de alguna manera se cierran a recibir el amor de mamá y papá. Hay un sentimiento de reserva, de rechazo, a nivel interno e incluso externo hacia los padres y este sentimiento, también queda grabado, como impronta a un nivel profundo e inconsciente y tendrá consecuencias para la vida posterior.
Cuántas veces nos damos cuenta de que alguien reacciona de forma exagerada ante un desecuentro con otra persona. Perder el control es la primera manifestacion de una herida. Si el daño es de dos, y la reacción es de seis por ejemplo, en una escala del uno al diez, podemos reflexionar. ¿Qué sentimientos estará proyectando allí?
Cuando quiere ir hacia la pareja, su cuerpo recuerda el trauma de la separción precoz y se detiene en su movimiento hacia ella. En lugar de ir en busca de la persona que quiere, espera que sea ella quien vaya a por el. Y cuando ésta se acerca realmente, le cuesta soportar la cercanía y la rechaza de alguna manera, en lugar de tomarla y darle la feliz bienvenida a su vida. Sufre por ello pero solo se pueden abrir a recibir del otro dubitativamente o por cortos periodos de tiempo. Hay una dificultad para dejarse recibir el amor que le da la pareja y para poder expresar el amor que sienten hacia ella.
Algo parecido le puede ocurrir con sus propios hijos. A menudo también le cuesta soportar su proximidad afectiva y en vez de dedicarse a ellos con amor, afectivamente se apartan de ellos. Y esta situación se vuelve a repetir en la siguiente generación. Niños que se crían con madres o padres emocionalmente ausentes, generan en su interior ese sentimiento de profundo abandono, y este patrón, esta forma de estar y de sentir la vida va pasando de padres a hijos, generación tras generación. Estas situaciones las vemos muchas veces en terapia.
¿Esto cómo se para?, ¿Cómo cortar la cadena? Cuando un miembro de la familia asume su propio dolor y vuelve al origen de su propia historia, allí dónde se originó su trauma, donde quedó paralizado, dentro de un espacio terapéutico, que es un lugar seguro y protegido.
Cuando la persona, a pesar de todo su miedo, regresa a la situación primera donde se sintió abandonado, vuelve a ser el niño de entonces, a mirar a su madre y a su padre de entonces, vuelve a conectar con sus sentimientos de dolor, de decepción y de ira, con sus recuerdos, expresa sus sentimientos y supera los obstáculos, entonces repara el daño y recupera internamente ese movimiento interrumpido o impedido hacia mamá y papá, así la herida cura.
Las mayores heridas nos la producen, sin quererlo, personas que nos aman y que amamos y que tampoco aquí debemos buscar culpables porque ellos, quienes nos hieren, han sido víctimas también. En este proceso de volver hacia mamá y papá, recuperamos al niño/ a la niña interior que vive dentro de nosotros y que representa nuestra capacidad y talento natural para amar y gozar de la vida.
Gracias a la terapia ampliamos la mirada, nos volvemos más compresivos con nosotros mismos y nuestro sistema familiar. Cambiamos nosotros y las relaciones que establecemos, cambian y el beneficio llega a todos los miembros del sistema.
💙Centro Bert Hellinger: Psicoterapia y Constelaciones Familiares💙
Humberto Del Pozo López 9 9988 4313
bit.ly/Constelador-certificado-por-Bert-Hellinger
❝𝙊𝙟𝙖𝙡𝙖́ 𝙉𝙤 𝙎𝙚 𝙏𝙚 𝙋𝙖𝙨𝙚 𝙡𝙖 𝙑𝙞𝙙𝙖 𝙎𝙞𝙣 𝙀𝙡 𝙂𝙪𝙨𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝘾𝙤𝙣𝙤𝙘𝙚𝙧𝙩𝙚...❞
Franz Ruppert desarrolló una metodología propia de las constelaciones basada en el conocimiento de que los traumas o heridas emocionales tempranas conducen a fragmentaciones psíquicas: “yo traumatizado“, “yo en estrategias de superCentro Bert Hellinger: Psicoterapia y Constelaciones Familiares del trabajo ya no es el sistema familiar del cliente, aunque sí se toma en cuenta, sino el sistema interior de las partes de su psique. El cliente no solo vuelve a estar en paz con su familia, sino consigo mismo.
Ver: ❝𝗖𝗼𝗻𝘀𝘁𝗲𝗹𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻❞ del consultante (en un grupo o individual) integrando la teoría del apego de John Bolwlby, la terapia del psicotrauma y, el psicoanálisis relacional, con las Constelaciones Familiares, complementando Los Ordenes del Amor y los Movimientos del Alma de Bert Hellinger...