75 octubres, un día para guardar en el corazón
“Únanse. Sean hoy más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse la unidad de todos los argentinos". Una expresión de deseos: como nos gustaría tener más de 75 años para poder dimensionar con recuerdos esa visibilidad del pueblo trabajador de la que hablaba Alberto Fernández hace unos minutos.
Vaya a saber por qué, nos tocó hoy, en estas circunstancias tan inéditas e inimaginables como difíciles transitar este aniversario que, como toda fecha, conmemora y resignifica. ¿Qué es y que debería ser el peronismo del siglo XXI? tras todas las dificultades que presenta esta etapa del capitalismo que a veces llamamos neoliberalismo, apareció la pandemia del Covid-19 no sólo trayendo enfermedad, contagiosidad y muerte sino cambios en Argentina, en la región y en el mundo imposibles de (hoy) predecir y dimensionar. Al comienzo muchos y muchas hablábamos de la oportunidad y la esperanza, con el correr de los días, sin saber cuándo efectivamente podremos retomar (seguramente no todo) pero nuestras conductas y hábitos más valiosos y significativos, pensamos que es necesario que ciertas características de nuestra sociedad se transformen en la dirección de la igualdad y la justicia social.
Pensar en la irrupción del pueblo en la escena política con una clara determinación sobre su destino, sabiendo la historia posterior, es tan conmovedor que no puede traducirse ni decirse con palabras. Preguntarnos quiénes serían hoy los “cabecitas negras” de 1945, a quiénes el neoliberalismo descarta porque no le sirven a su modelo (tan perverso como individualista) es una obligación: empezar por los últimos para llegar a todos. Esta premisa que el presidente señaló con precisión antes de la pandemia, se vuelve tanto más necesaria como compleja y dificultosa. Necesitamos incorporar a nuestra acción política una dosis de invención de soluciones que nos permitan favorecer el desarrollo más valioso: el humano. Y para esto es importante comprender que una de las principales tareas consiste en construir una nueva comunidad organizada, donde se atiendan primero las prioridades necesarias para la vida, luego para la dignidad, luego para el desarrollo, es decir, una comunidad organizada para todos, sin discriminaciones y con todas las igualdades desplegadas. Podríamos hacer una lista de propósitos concretos, pero eso será en otro escrito.
Es muy difícil plantear estos ideales en estos días, mientras se suceden tantas dificultades concretas para nuestro país, conviviendo con tantas pérdidas humanas, con tantas pérdidas en un contexto de aislamiento tan necesario como contrario a lo más valioso que tenemos: los vínculos y los afectos, con el esfuerzo al que está sometido el personal de la salud, con las consecuencias de este tiempo que nos (sobre)exige nuevas adaptaciones diariamente. Creemos que es importante valorar lo que hemos hecho, mucho trabajo solidario que pretendió simplemente ayudar en las urgencias. Fue sencillamente reconfortante escuchar el agradecimiento de nuestro presidente a la militancia política (que somos más que lo que algunos y algunas piensan). Fue conmovedor dimensionar el apoyo recibido por el gobierno en las múltiples expresiones del pueblo organizado y comprometido. Este día quedará en la memoria a la vez que nos servirá como parte de la construcción de un camino hacia la libertad colectiva de una democracia plena donde diversidad y unidad se articulen en beneficio de ambas.
Construir el futuro necesita también de soberanía sobre nuestros bienes, Perón también nos enseñó sobre eso, basta pensar seriamente qué significan la Independencia económica, la Soberanía política y la Justica social. Democracia y dominación no se llevan bien. La lealtad es con el pueblo y el pueblo somos todos. Y el objetivo es la felicidad.


















