Ciruelo huacho.
La bella flor que hoy fijo, es el símbolo de la sobrevivencia. Hace unos seis años atrás compramos un cardenal en algún Vergel cercano a San Bernardo, (Santiago de Chile) Transcurrido algún tiempo notamos un atisbo de vida, tratando de romper la tierra de aquel pequeño macetero. Pasó el tiempo y un pequeño árbol se intentaba desarrollar en medio de las limitaciones del pequeño mundo que había elegido para vivir. Hoy en medio de una histeria colectiva (COVID-19) este ciruelo guacho se desarrolla en directa conexión con la Ñukemapu y me enseña su mejor cara, manifestando que pese a todo la vida sigue. Canon EOS300 Fortepan ISO400 Vencido OCT 2007 Disparado a ISO320 Lente 300MM














