Su relación con su madre si bien no es de las mejores, debido a las excesivas discusiones que están teniendo últimamente, resulta ser que la mujer de rubiales cabellos se ha vuelto el suporte de Aarón desde hace ya bastante tiempo. Desde muy pequeño siempre ha corrido a los brazos de Clara por un abrazo, puesto que esta nunca rechazara el cariño de su hijo, tanto como tampoco lo hace a la hora de los enfados, gritos y discusiones sin sentido. He de suponer que de ahí nace esa relación tan particular que tienen. Él puedo odiarla hasta el punto de querer matarla (en varias ocasiones de impotencia y impulsividad ha llegado a ese extremo), pero poco después, se encuentra a sí mismo abrazándola y pidiendo disculpas por su comportamiento. Se aman, más él nunca lo dice en voz alta; sólo lo demuestra con acciones, mientras que ella no para de expresarlo, tanto con habla como con gestos. Pueden discutir, como cualquier relación de madre e hijo, mas siempre terminaran unidos y olvidando los enojos repentinos.