El amor de verdad es semejante, equilibrado, tĂș das y recibes.
Si estĂĄs con una persona que duda amarte, que pone excusas o pide tiempos, no puede amarte como seguramente mereces y deseas. El amor cuando llega no crea dudas; y la persona que desea amar, hace de todo, menos dudar tanto.
Si estĂĄs en una relaciĂłn en la que terminas sometiendo tus principios y tu dignidad hasta lĂmites que no mereces, ten por seguro, que estĂĄs errando en tu vida amorosa, ya que el amor no se puede mendigar y dejar todo por una persona hasta dichos terrenos fangosos y opacos. Hasta al cuello, hundido y perdido por una persona.
Cuando dices âcontigo ya no necesito nada mĂĄsâ y encima te crees esta frase, es cuando puedes caer en dicho apego, y dicha sumisiĂłn, sacrificĂĄndote como si de una culto religioso enfermizo se tratara. Esto te lleva a la no autorealizaciĂłn. Te puede llevar a creer que tu felicidad depende de otra persona y eso al mismo tiempo te hace dependiente e incompleto. Es decir creas un amor de complemento, como si a ti, tu pareja, te complementara. CĂłmo bien se dice: âAMOR DE PRĂTESISâ, y eso, creo que francamente, no estĂĄ nada bien.
Primero, no estĂĄ bien porque te dejas la esencia y persona bajo el consuelo afectivo que alguien te genera a cualquier precio, sin valor personal, sin autoestima y sin dignidad.
Y segundo porque si estĂĄs con persona que dice amarte y dicha persona consiente esto, es porque no te ama tanto cĂłmo te dice o crees ciegamente. Si sufres y lo permite, no te ama.
El amor de verdad es semejante, equilibrado, tĂș das y recibes. No es para nada incondicional. Cuando hablamos de amor de pareja, no hablamos de amor universal, o humanitario, o de un amor de madre a hijo que sĂ puedes ser incondicional. Pero tĂș no eres la madre de tu pareja ni un mĂstico con fines benĂ©ficos capaz de entregar su vida a la pobreza o las injusticias de la sociedad. No eres âTeresa de Calcutaâ
El amor debe ser parejo y bonito. Das amor, recibes amor y cariño. Das fidelidad y recibes fidelidad. Das comprensiĂłn y recibes escucha. Das â9â recibes â8â. No â0â o un miserable â2â. Debe haber justicia e igualdad.
TĂș lo puede sentir si estĂĄs viviendo esto, y para nada debes permitir semejante barbaridad. Mejor sal corriendo, vive el luto de dicho amor y saldrĂĄs con la victoria. Debes ser merecido y merecer para ser feliz en el amor, asĂ que si permites lo contrario no serĂĄs feliz. Es muy difĂcil, tarde o temprano te hartarĂĄs de estar asĂ y caerĂĄs en una tristeza y frustraciĂłn constante, porque no ser amado es un desastre. La indiferencia puede matar a alguien.
Busca tu propia realidad. Esa realidad que sabes que serĂĄ bonita para ti.
Aunque duela dar el paso, serĂĄ peor estar como estĂĄs y tarde o temprano agradecerĂĄs haber tomado la decisiĂłn de haberte alejado de la indiferencia y de la indignidad que un supuesto amor afectivo te ha dado.
Un abrazo My friendâŠ
Rosa â€





















