Tu cabello es una cascada de río negro, y tus ojos son un abismo donde la luz aprende a morir.
Desde que te vi, supe que eras un peligro.
No de esos que se esconde en la oscuridad.
Eras peor.
Eras el tipo de peligro que hace que alguien quiere acercarse.
Te seguí.
Aunque cada paso me arrancará algo. Aunque mis manos terminaran cubiertas de sangre por aferrarse a algo que no podía sostener.
Porque hay personas que son ruinas.
Personas que llegan a tu vida para partirla en dos. Y aun así, hay algo en ellas que obliga a quedarse.
Tal vez esa es mi condena...
Verte como un precipicio, saber que la caída me destrozará si sigo caminando hacia ti.
~κσгι.~













